LARGO CABALLERO, EL SOCIALISTA QUE PROVOCÓ LA GUERRA CIVIL

FRANCISCO LARGO CABALLERO fue un sindicalista y político marxista español, histórico dirigente del Partido Socialista Obrero Español y la Unión General de Trabajadores. Durante la Segunda República Española fue ministro de Trabajo (1931–1933) durante su primer bienio, y presidente del Consejo de Ministros (1936–1937) ya durante la Guerra Civil.

A pesar del amplio historial delictivo de Largo Caballero ―que expondremos a continuación―, este dirigente socialista cuenta con homenajes en varios municipios de España, en forma de placas, monumentos, fundaciones, y nombres de calles, cuya retirada inmediata exigimos, a la luz de la resolución europea y los artículos de la Ley de Memoria Histórica ya citados.

1.- Los golpes de Estado

Estamos ante un personaje que protagonizó varios golpes de Estado contra la legalidad vigente en su tiempo:

―  La huelga general de 1917 ―«una de las páginas más gloriosas del proletariado español», según Largo Caballero―, en la que Largo Caballero tuvo un importante protagonismo, que le llevaría al año siguiente a ocupar el cargo de secretario general de la Unión General de Trabajadores.

El 14 de agosto de 1917, al día siguiente de iniciarse la huelga general, los cuatro miembros del Comité de Huelga –Largo Caballero y Daniel Anguiano por UGT y Julián Besteiro y Andrés Saborit por el PSOE– fueron detenidos. Fracasado el movimiento, fueron sometidos a un consejo de guerra acusados del delito de sedición, siendo encontrados culpables y condenados a cadena perpetua el 29 de septiembre de 1917 y conducidos al penal de Cartagena.

Se desencadenó entonces una amplia campaña popular de solidaridad con los condenados que no obtuvo ningún resultado, hasta que el PSOE los incluyó en las listas de la Alianza de Izquierdas para las elecciones generales de febrero de 1918, resultando elegidos los cuatro junto a Pablo Iglesias e Indalecio Prieto. La elección como diputados obligó al gobierno a concederles la amnistía el 8 de mayo de 1918 tomando posesión de sus escaños diez días después.

El «Pacto de San Sebastián»: Largo Caballero participó activamente en el llamado «Pacto de San Sebastián», promovido por la Alianza Republicana, reunión celebrada el 17 de agosto de 1930, a la que asistieron representantes de todos los partidos republicanos, en la cual se acordó una estrategia para derribar la monarquía y proclamar la Segunda República. En octubre de 1930 se incorporaron a la conspiración golpista el PSOE y la UGT.

El Objetivo de este Pacto era la ejecución de un golpe de Estado que derribara la Monarquía e instaurara la República. El plan consistía en provocar un pronunciamiento militar el 15 diciembre de 1930 en la ciudad de Jaca, que debería ser acaudillado por los capitanes Fermín Galán Rodríguez y Ángel García Hernández. Al mismo tiempo, se convocaría una huelga general revolucionaria en toda España, dirigida por los socialistas. El objetivo era «meter a la Monarquía en los archivos de la historia», y establecer «la República sobre la base de la soberanía nacional en una Asamblea Constituyente».

La dirección de esa conspiración residía en un Comité Revolucionario, donde estaba la plana mayor de los republicanos más destacados, como Aniceto Alcalá-Zamora, Miguel Maura, Alejandro Lerroux, Diego Martínez Barrio, Manuel Azaña, Casares Quiroga, Indalecio Prieto, Francisco Largo Caballero, y otros. Ese Comité Revolucionario nombró incluso un Gobierno Provisional, que fue el que protagonizó el pucherazo tras las elecciones del año 31.

Tras las elecciones de 1933, en las que triunfaron las derechas abrumadoramente, las izquierdas amenazaron con una revolución en el caso de que Alcalá-Zamora incluyese en el Gobierno a algún ministro de la CEDA, partido de derecha que había ganado claramente las elecciones, por lo cual se le encomendó formar gobierno a Alejandro Lerroux, líder del partido radical, que había quedado en segundo lugar. En esta maniobra totalmente antidemocrática jugó un papel protagonita Largo Caballero, en su condición de líder del PSOE y de la UGT. Estamos, pues, ante un auténtico golpe de Estado.

Golpe de Estado de octubre de 1934: Ya desde enero de 1934 se estaba gestando el movimiento golpista, cuando se expulsó de la cúpula socialista a los moderados, representados por Julián Besteiro. Según declaró entonces Largo Caballero, «La suerte está echada, el Partido y la Unión General ya están de acuerdo en organizar un movimiento revolucionario con un programa concreto al objeto de salir al frente de manejos reaccionarios». El PSOE y la UGT ―liderados ambos por Largo Caballero― fueron los organizadores de la revolución golpista, en la que participó decisivamente también Indalecio Prieto.

Para dar a la subversión revolucionaria un barniz de legitimidad, los socialistas usaron como argumento la provocación que para ellos suponía la entrada de tres ministros de la CEDA en el gobierno el 4 de octubre de 1934. El mismo día 5 de octubre, el PSOE y UGT ―con la desigual colaboración de los anarquistas de la CNT y la FAI, y el PCE― pusieron en marcha la intentona golpista disfrazada como huelga general, solamente por el hecho de que el partido que legítimamente había ganado las elecciones había metido a tres ministros en el gobierno. Bandas armadas de socialistas y ugetistas intentaron asaltar los edificios de la Presidencia del Gobierno y del Ministerio de la Gobernación. Fue la espoleta para que en España se desencadenaran dos semanas de violencia, que produjo más de un millar de muertos.

La insurrección fracasó porque la oficialidad militar no se sumó al golpe, porque no se consiguió hacer llegar las armas a los comités revolucionarios, y porque el ejército sofocó la rebelión. Un caso especial fue el de Asturias, cuyo comité se pretendía avituallar de armamento a través del buque «Turquesa», que fue interceptado a la Guardia Civil. Y, si tenemos en cuenta que este hecho se produjo en septiembre ―antes de la «provocación reaccionaria» del 4 de octubre―, ya tenemos una prueba más que evidente de que la conspiración golpista de las izquierdas se había preparado con mucha antelación.

Elevado a la Presidencia del Gobierno en septiembre de 1936, su historial no se limitó a tolerar atrocidades y a convertir la España republicana en un satélite de la URSS. Una de las primeras decisiones de Largo Caballero como primer ministro fue enviar 510 toneladas de oro del Banco de España a Moscú, el 72,6% de las reservas de ese banco. Agentes del gobierno de Largo se hicieron con el oro el 14 de septiembre de 1936, sólo diez días de la llegada de Largo Caballero a su cargo. Las cajas que contenían todo ese oro fueron cargadas en cuatro barcos soviéticos (el “Kine”, el “Kursk”, el “Neva” y el “Volgoles”) en el puerto de Cartagena entre el 22 y el 25 de octubre de 1936, y transportadas hasta el puerto soviético de Odessa, en el Mar Negro. Ese oro nunca volvió a España: fue el mayor robo de nuestra historia.

Bajo su mandato también se hicieron fuertes en la zona roja tanto los comunistas del PCE como los agentes enviados por Stalin, multiplicándose las chekas, centros de tortura y ejecución. Él mismo entabló contacto con el dictador soviético, dejando las riendas políticas y financieras del bando rojo en manos de Arthur Stashevsky, agregado comercial de la URSS.

2.- Discursos alentando a la violencia subversiva y a la Guerra Civil

En los discursos pronunciados por Largo Caballero a partir de 1932 que adjuntamos se demuestra sin lugar a dudas que hacía un llamamiento a la violencia revolucionaria, y a la necesidad de provocar una Guerra Civil para acabar con lo que él llama la «República burguesa».

A raíz del claro triunfo de las derechas en las elecciones de 1933 ―5 millones de votos frente a tres ―Largo Caballero fue el líder máximo del espíritu revolucionario que se implantó en la izquierda española, que, en vista de que no podia alcanzar el poder mediante las urnas, decidió asaltarlo mediante la violencia subversiva, abandonando  la «vía parlamentaria» como medio para instaurar el socialismo, orientando al marxismo español por la vía de la insurrección, haciendo de la revolución social su único objetivo, intentando hacer de ella un instrumento que diera a la República burguesa la orientación revolucionaria que siempre había constituido el horizonte final del movimiento obrero español.

En esta evolución tuvo un papel decisivo Largo Caballero, émulo de Lenin, quien no se recataba de airear con prepotencia y chulería a los cuatro vientos sus proclamas revolucionarias, que incluían la violencia, si fuera necesario, para instaurar la dictadura del proletariado.

En 1933 creó los “batallones de chíbiris” entre las Juventudes Socialistas, grupos paramilitares que recibían instrucción de combate impartida por oficiales del ejército. En siete meses asesinaron a ocho falangistas en las calles de Madrid.

«Quiero decirles a las derechas que si triunfamos colaboraremos con nuestros aliados; pero si triunfan las derechas nuestra labor habrá de ser doble: colaborar con nuestros aliados dentro de la legalidad, pero tendremos que ir a la Guerra Civil declarada. Que no digan que nosotros decimos las cosas por decirlas, que nosotros lo realizamos»…

«Si no nos permiten conquistar el poder con arreglo a la Constitución… tendremos que conquistarlo de otra manera […] Tenemos que luchar, como sea, hasta que en las torres y en los edificios oficiales ondee no la bandera tricolor de una República burguesa, sino la bandera roja de la Revolución Socialista».

«El jefe de Acción Popular decía en un discurso a los católicos que los socialistas admitimos la democracia cuando nos conviene, pero cuando no nos conviene tomamos por el camino más corto. Pues bien, yo tengo que decir con franqueza que es verdad. Si la legalidad no nos sirve, si impide nuestro avance, daremos de lado la democracia burguesa e iremos a la conquista del Poder».

«Si los socialistas son derrotados en las urnas, irán a la violencia, pues antes que el fascismo preferimos la anarquía y el caos».

«La clase obrera debe adueñarse del poder político, convencida de que la democracia es incompatible con el socialismo, y como el que tiene el poder no ha de entregarlo voluntariamente, por eso hay que ir a la Revolución».

Discurso en el XIII Congreso del PSOE celebrado en 1932, siendo Largo Caballero Ministro de Trabajo y Previsión Social:

“El Partido socialista no es un partido reformista (…) cuando ha habido necesidad de romper con la legalidad, sin ningún reparo y sin escrúpulo. El temperamento, la ideología, y la educación de nuestro partido no son para ir al reformismo”.

15 de agosto de 1933, en la Escuela de Torrelodones (“El Socialista”, 16-8-33):       

“Antes de la República creí que no era posible realizar una obra socialista en la democracia burguesa. Después de veintitantos meses en el gobierno… si tenía alguna duda sobre ello, ha desaparecido. Es imposible”.

«El Socialista», 9-11-33 (discurso en Don Benito, Extremadura):           

“Se dirá: ¡Ah esa es la dictadura del proletariado! Pero ¿es que vivimos en una democracia? Pues ¿qué hay hoy, más que una dictadura de burgueses? Se nos ataca porque vamos contra la propiedad. Efectivamente. Vamos a echar abajo el régimen de propiedad privada. No ocultamos que vamos a la revolución social. ¿Cómo? (Una voz en el público: ‘Como en Rusia’). No nos asusta eso. Vamos, repito, hacía la revolución social… mucho dudo que se pueda conseguir el triunfo dentro de la legalidad. Y en tal caso, camaradas habrá que obtenerlo por la violencia… nosotros respondemos: vamos legalmente hacia la revolución de la sociedad. Pero si no queréis, haremos la revolución violentamente (Gran ovación). Eso dirán los enemigos, es excitar a la guerra civil… Pongámonos en la realidad. Hay una guerra civil… No nos ceguemos camaradas. Lo que pasa es que esta guerra no ha tomado aún los caracteres cruentos que, por fortuna o desgracia, tendrá inexorablemente que tomar. El 19 vamos a las urnas… Más no olvidéis que los hechos nos llevarán a actos en que hemos de necesitar más energía y más decisión que para ir a las urnas. ¿Excitación al motín? No, simplemente decirle a la clase obrera que debe preparase… Tenemos que luchar, como sea, hasta que en las torres y en los edificios oficiales ondee no la bandera tricolor de una República burguesa, sino la bandera roja de la Revolución Socialista”.

El 13 de noviembre de 1933, Largo Caballero se expresaba así:

“El jefe de Acción Popular decía en un discurso a los católicos que los socialistas admitimos la democracia cuando nos conviene, pero cuando no nos conviene tomamos por el camino más corto. Pues bien, yo tengo que decir con franqueza que es verdad. Si la legalidad no nos sirve, si impide nuestro avance, daremos de lado la democracia burguesa e iremos a la conquista del Poder”.

Congreso de las Juventudes Socialistas (El Socialista, 21 de abril de 1934):

«La revolución no se hace con gritos de viva el Socialismo, viva el comunismo y viva el anarquismo. Se hace violentamente, luchando en la calle con el enemigo. Y éste no sale dando gritos, sino que cuando lucha lo hace preparado para ello. Cuando llegue este momento habrá que afrontar la lucha decisivamente.

(…) Hay que apoderarse del poder político; pero la revolución se hace violentamente: luchando, y no con discursos.

(…) Es indudable que en un momento determinado el proletariado se pondrá, como se dice vulgarmente, en pie, y procederá violentamente contra sus enemigos. Hay que crear un ejército revolucionario que poder enfrentar con nuestros enemigos. Y es preciso organizarlo militarmente, de manera que los hombres que compongan dicha organización hagan promesa de obediencia, porque de esta forma es como está organizado el ejército enemigo. Yo no tengo escrúpulos en decir ante vosotros que hay que organizar nuestro ejército.

Verano de 1934 en Ginebra:

“No creemos en la democracia como valor absoluto. Tampoco creemos en la libertad”.

Mitin en el Cinema Europa de Madrid el 1 de octubre de 1934:

“Nuestro partido, es ideológicamente, tácticamente, un partido revolucionario… cree que debe desaparecer este régimen”.

En el Cinema Europa de Madrid el 12 de enero de 1936 (“El Socialista”, 13-1-36):

«Un recuerdo para todas las víctimas ocasionadas por la represión brutal de octubre… y que prometemos que hemos de vengarlas… No vengo aquí arrepentido de nada… Yo declaro… que, antes de la República, nuestra obligación es traer al socialismo… Hablo de socialismo marxista… socialismo revolucionario… somos socialistas pero socialistas marxistas revolucionarios… Sépanlo bien nuestro amigos y enemigos: la clase trabajadora no renuncia de ninguna manera a la conquista de Poder… de la manera que pueda…

La República… no es una institución que nosotros tengamos que arraigar de tal manera que haga imposible el logro de nuestras aspiraciones… Nuestra aspiración es la conquista del poder… ¿Procedimiento? ¡El que podamos emplear!… Parece natural que se aprovechase ahora la ocasión para inutilizar a la clase reaccionaria, para que no pudiera ya levantar cabeza».

El 27 de enero de 1936, en un mitin en Alicante:

«Lo primero que tendremos que hacer es desarmar al capitalismo… El comunismo es la evolución natural del socialismo, su última y definitiva etapa… Si ganan las derechas, tendremos que ir a la guerra civil

10 de febrero de 1936, en el Cinema Europa:

“… la transformación total del país no se puede hacer echando simplemente papeletas en las urnas… estamos ya hartos de ensayos de democracia; que se implante en el país nuestra democracia (…) Tenemos que recorrer un periodo de transición hasta el socialismo integral, y ese período es la dictadura del proletariado, hacia la cual vamos (…) En las elecciones de abril [del 31] los socialistas renunciaron a vengarse de sus enemigos y respetaron vidas y haciendas; que no esperen esa generosidad en nuestro próximo triunfo (…) La consolidación de un régimen exige hechos que repugnan, pero que luego justifica la historia (…). El socialismo ha de acudir a la violencia máxima para desplazar al capitalismo. La revolución no puede tener por objeto asustar al capital, sino destruirlo(…) Pongámonos en la realidad, estamos en plena guerra civil».

El 24 de mayo de 1936, en Cádiz, tras la victoria del Frente Popular (“El Socialista”, 26-5-36).           

“Cuando el Frente Popular se derrumbe, como se derrumbará sin duda, el triunfo del proletariado será indiscutible. Entonces estableceremos la dictadura del proletariado, lo que…quiere decir la represión…de las clases capitalistas y burguesas”.

MOCIÓN A PRESENTAR EN AYUNTAMIENTOS CONTRA INDALECIO PRIETO

MOCIÓN QUE PRESENTA EL GRUPO MUNICIPAL ______EN EL AYUNTAMIENTO DE____________PARA SOEMETER A LA CONSIDERACIÓN DEL PLENO DE DICHO AYUNTAMIENTO LA RETIRADA DE SÍMBOLOS Y HONORES A LOS RESPONSABLES DE LOS CRÍMENES DEL COMUNISMO Y A LOS REPRESENTANTES GUBERNATIVOS DE LA II REPÚBLICA ESPAÑOLA, EN PRO DE LA CONCORDIA ENTRE ESPAÑOLES.

El Grupo Municipal________ en el Ayuntamiento de _________, conforme a lo previsto en el Reglamento de Organización, Funcionamiento y Régimen Jurídico de las Entidades Locales, desea elevar al Pleno Municipal la siguiente Moción con el propósito de que sea debatida y votada en la sesión del próximo día_____________

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

La Resolución del Parlamento Europeo de 19 de septiembre de 2019, sobre la importancia de la memoria histórica europea para el futuro de Europa (2019/2819(RSP), en referencia a:

  • la Resolución 1481 de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, de 26 de enero de 2006, sobre la necesidad de una condena internacional  de los crímenes de los regímenes comunistas ; 
  • la Declaración de Praga sobre la Conciencia Europea y el comunismo adoptada el 3 de junio de 2008;
  • la Declaración conjunta realizada el 23 de agosto de 2018 por representantes del Gobierno de los Estados miembros en Conmemoración de las Víctimas del comunismo.

Recuerda que en el régimen comunista también se cometieron asesinatos en masa, genocidios y deportaciones que fueron los causantes de una pérdida de vidas humanas y de libertad en el siglo XX a una escala hasta entonces nunca vista en la historia de la humanidad.

Por lo cual se pide a todos los Estados miembros de la Unión que hagan una evaluación clara, y basada en principios, de los crímenes y de los actos de agresión perpetrados por los regímenes comunistas, condenando toda manifestación y propagación de ideologías totalitarias, como el nazismo y el estalinismo, en la Unión.

Durante la II República en España, comunistas adscritos al estalinismo condenado por la UE y responsables gubernativos ordenaron y/o cometieron asesinatos en masa, y de manera sistemática fueron asesinados por motivos religiosos:

– 13 obispos (Nieto, de Siguenza; Huix, de Lérida; Laplana, de Cuenca; Asensio, de Barbastro; Serra, de Segorbe; Basulto, de Jaén; Borras, de Tarragona; Estanaga, de Ciudad Real; Ventaja, de Almería; Medina, de Guadix; Irurita, de Barcelona; Ponce, de Orihuela; y Polanco, de Teruel).

– 4.184 miembros del clero secular, seminaristas incluidos.

– 2.365 religiosos.

– 283 monjas.

Cifras a las que hay que añadir los miles de personas laicas igualmente asesinadas por motivos religiosos, con lo cual la cifra de víctimas del genocidio católico se sitúa en torno a las 10.000.

A estas cifras hay que sumar las víctimas que fueron asesinadas por motivos políticos, y por otras motivaciones ―ajuste de cuentas, incautaciones, etc.―. Sobre los crímenes producidos durante la Guerra Civil española en la autodenominada zona roja (comunista), existe numerosa bibliografía con listado de víctimas incluido, con estimaciones que oscilan entre los 60.000 y 75.000 ciudadanos asesinados, resultando imposible determinar una cifra exacta.

Solamente en Madrid fueron asesinadas por el Frente Popular unas 17.000 personas (sólo en noviembre de 1936, 9.775 personas), siendo constantes “las sacas”, crímenes y juicios sumarísimos sin las debidas garantías, en las centenares de “Checas” repartidas por la capital, durante la contienda civil, en contra de toda legitimidad.

Personajes como Dolores Ibárruri (conocida como “La Pasionaria”), Indalecio Prieto ―creador del Servicio de Información Militar (SIM),  responsable de las Checas―,Largo Caballero (apodado “el Lenin español”, organizador de la revolución comunista de 1934, e instigador de la Guerra Civil), Lluis Companys (responsable de más de 8.000 asesinatos en Cataluña, la mayoría de católicos), Juan Negrín, Santiago Carrillo (responsable de la masacre de Paracuellos del Jarama)…, todos asesinos confesos, conservan hoy calles y monumentos en contra de lo que establece la Unión Europea, para escarnio, dolor y humillación de los familiares de muchas de sus víctimas, que no ven respetados sus derechos ni su memoria.

La perpetuación en los espacios públicos de estatuas, placas conmemorativas, rótulos de calles, etc. de personas responsables de muchos delitos contra los derechos humanos, aparte de incumplir la normativa europea, incumple igualmente la Ley de Memoria Histórica (Ley 52/2007 de 26 de Diciembre), en su artículo 2 (apartados 1 y 2) en el cual se «declara el carácter radicalmente injusto de todas las condenas, sanciones y cualesquiera formas de violencia personal producidas por razones políticas, ideológicas o de creencia religiosa, durante la Guerra Civil», apartado en el que hay que incluir consiguientemente las víctimas que padecieron persecución por parte de grupos adscritos al Frente Popular debido a sus ideas políticas conservadoras o a su práctica religiosa, persecución en cuya dirección destacaron las personas antes mencionadas, las cuales, además de ordenar y/o amparar la represión, hicieron claros llamamientos para provocar la Guerra Civil, como fue el caso de Largo Caballero e Indalecio Prieto.

La supresión de todos los vestigios que hacen referencia a las personas implicadas en la represión por parte del Frente Popular es un imperativo legal para respetar la memoria de los represaliados y sus descendientes, que serán por tanto acreedores a las indemnizaciones y reconocimientos que marca la citada Ley de Memoria Histórica, sin que proceda discriminar a estas víctimas por el motivo de pertenecer al bando vencedor. La retirada de toda simbología comunista de nuestros espacios públicos se debe entender «como expresión del derecho de todos los ciudadanos a la reparación moral y a la recuperación de su memoria personal y familiar» (Artículo 2, 1), evitando así la humillación de quienes fueron represaliados por la República y el Frente Popular.

Asimismo, en el Artículo 15 (Símbolos y monumentos públicos, apartado 1), se afirma que «Las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil…»). En este sentido, la permanencia en nuestros espacios públicos de homenajes y reconocimientos a un conjunto de personas pertenecientes al Frente Popular que alentaron y promovieron el desencadenamiento de la contienda y la represión de víctimas inocentes es un hecho que atenta contra el ordenamiento jurídico de la citada Ley, por lo cual deben ser exonerados de los espacios públicos.

Siguiendo la normativa de la resolución europea, y de acuerdo con los artículos ya citados de la Ley de Memoria Histórica de 2007, solicitamos la retirada de todos los reconocimientos y honores que homenajean al dirigente socialista Indalecio Prieto que hay en este municipio, por los motivos que se explican seguidamente:

INDALECIO PRIETO TUERO fue un político español del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), titular de las carteras ministeriales de Hacienda, Obras Públicas, Marina y Aire, y Defensa Nacional durante la Segunda República. Exiliado en México tras la derrota republicana en la Guerra Civil española, desempeñó la presidencia del PSOE entre 1948 y 1951.

El historial delictivo de este político socialista es amplísimo, y está lo suficientemente documentado, lo cual le hace completamente indigno de recibir honres y homenajes en los espacios públicos de nuestras ciudades:

Indalecio Prieto jugó un papel destacado en la huelga general revolucionaria que se desencadenó el 13 de agosto de 1917, al igual que Largo Caballero y la Pasionaria, por lo cual se vio obligado a huir a Francia, de donde volvió en abril de 1918, después de haber sido elegido diputado.

Participó asimismo en el complot golpista del pacto de San Sebastián, en agosto de 1930, que tenía el objetivo de derribar  la Monarquía.

Es de hacer notar que Prieto se abstuvo de votar a favor del artículo que permitía el sufragio femenino en los debates de redacción de la Constitución española de 1931, diciendo que el voto de las mujeres «era una puñalada para la República».

Pero donde más desahogó su actividad golpista fue en la preparación del golpe de estado de octubre 1934, del cual fue su verdadero cerebro y promotor. Ideó el «putsch» a lo Dollfuss con el que, imitando el golpe nazi en Viena, quería eliminar a los gobernantes legítimos. El objetivo del golpe de Estado era implantar en España una dictadura marxista de estilo soviético.

El golpe llevaba fue organizado por Indalecio Prieto, ya que él fue el que se encargó de la provisión de armas a los sublevados, los cuales se levantaron contra el Gobierno legítimo de la República y causaron centenares de muertos.

Formó un grupo de pistoleros guardaespaldas, «la Motorizada», que sembró el terror durante la repetición de las elecciones en Cuenca, deteniendo arbitrariamente a personas de derechas para impedirles votar. Fueron sus guardaespaldas y policías ligados a él quienes organizaron el secuestro y realizaron materialmente el asesinato de José Calvo Sotelo, el líder del partido monárquico «Renovación Española», en la madrugada del 13 de julio de 1936.

Prieto creó y organizó el siniestro Servicio de Información militar (SIM), policía política, a sugerencia de Orlof, el representante del NKVD soviético, a imagen y semejanza de ésta. El SIM practicó una feroz represión contra los adversarios de la izquierda, y contra los mismos miembros de las agrupaciones marxistas, ejecutando auténticas purgas al estilo de Stalin. El SIM también creó y dirigió las checas, las cárceles donde la tortura y el asesinato fueron la apoteosis de lo que se llamó el «Terror Rojo».

Indalecio Prieto también jugó un papel destacado en lo que puede considerarse como el mayor expolio cultural y económico de nuestra historia, que consistió en una cesión de todas la reservas de oro del banco de España ―que en aquellos días eran las cuartas del mundo― a la Unión Soviética, en lo que se conoce como el «oro de Moscú». Aparte de este latrocinio, también saquearon tesoros artísticos, cajas privadas de los bancos, e incluso los ahorros del Monte de Piedad, expolio que, embarcado en el yate «Vita», fue enviado a México, donde Prieto se hizo con estos tesoros en detrimento de Juan Negrín.

En teoría, los tesoros expoliados debían servir para ayudar a los refugiados republicanos en México (JARE, Junta de Auxilio a los Republicanos Españoles), pero en su mayor parte se destinó al uso personal de Indalecio Prieto.

Una llamada Ley de Memoria Democrática no solo no puede amparar a Indalecio Prieto, que conspiró para implantar en España una dictadura comunista, rindiéndoles homenajes y honores, sino que debe borrar su memoria de nuestros espacios públicos, pues su actividad política jamás fue democrática, sino totalitaria, violando los derechos humanos.

Por lo expuesto, D./Dª____________________, Concejal del Grupo Municipal _____________, y en su nombre, someto a la consideración del Pleno la siguiente:

MOCIÓN

Primero.- Que por parte del Ayuntamiento de ________________, en el plazo de tres meses y a su costa, se proceda a la retirada de todos los vestigios existentes en los espacio públicos de este municipio que rindan homenaje a Indalecio Prieto Tuero, en cumplimiento de la Resolución del Parlamento Europeo de 19 de septiembre de 2019 citada en la parte expositiva de la presente moción, y de los artículos citados de la Ley de Memoria Histórica 52/2007, bajo apercibimiento del ejercicio de las acciones legales que resulten procedentes, contra todos aquellos que se nieguen a cumplir las resoluciones europeas expuestas, acciones que podrían elevare a los organismos europeos competentes.

Segundo.– El Pleno de la Corporación Municipal acuerda dar traslado de los presentes acuerdos: al Parlamento Europeo, al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, a la Delegación del Gobierno de España en _____________, y a la Federación Española de Municipios y Provincias.

En ______________, a ___, de _________________, de 2020

Fdo.

MOCIÓN A PRESENTAR EN AYUNTAMIENTOS CONTRA EL CHE GUEVARA

MOCIÓN QUE PRESENTA EL GRUPO MUNICIPAL ______EN EL AYUNTAMIENTO DE____________PARA SOEMETER A LA CONSIDERACIÓN DEL PLENO DE DICHO AYUNTAMIENTO LA RETIRADA DE SÍMBOLOS Y HONORES A LOS RESPONSABLES DE LOS CRÍMENES DEL COMUNISMO Y A LOS REPRESENTANTES GUBERNATIVOS DE LA II REPÚBLICA ESPAÑOLA, EN PRO DE LA CONCORDIA ENTRE ESPAÑOLES

El Grupo Municipal________ en el Ayuntamiento de _________, conforme a lo previsto en el Reglamento de Organización, Funcionamiento y Régimen Jurídico de las Entidades Locales, desea elevar al Pleno Municipal la siguiente Moción con el propósito de que sea debatida y votada en la sesión del próximo día_____________

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

La Resolución del Parlamento Europeo de 19 de septiembre de 2019, sobre la importancia de la memoria histórica europea para el futuro de Europa (2019/2819(RSP), en referencia a:

  • la Resolución 1481 de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, de 26 de enero de 2006, sobre la necesidad de una condena internacional  de los crímenes de los regímenes comunistas ; 
  • la Declaración de Praga sobre la Conciencia Europea y el comunismo adoptada el 3 de junio de 2008;
  • la Declaración conjunta realizada el 23 de agosto de 2018 por representantes del Gobierno de los Estados miembros en Conmemoración de las Víctimas del comunismo.

Recuerda que en el régimen comunista también se cometieron asesinatos en masa, genocidios y deportaciones que fueron los causantes de una pérdida de vidas humanas y de libertad en el siglo XX a una escala hasta entonces nunca vista en la historia de la humanidad.

Por lo cual se pide a todos los Estados miembros de la Unión que hagan una evaluación clara, y basada en principios, de los crímenes y de los actos de agresión perpetrados por los regímenes comunistas, condenando toda manifestación y propagación de ideologías totalitarias, como el nazismo y el estalinismo, en la Unión.

Durante la II República en España, comunistas adscritos al estalinismo condenado por la UE y responsables gubernativos ordenaron y/o cometieron asesinatos en masa, y de manera sistemática fueron asesinados por motivos religiosos:

– 13 obispos (Nieto, de Siguenza; Huix, de Lérida; Laplana, de Cuenca; Asensio, de Barbastro; Serra, de Segorbe; Basulto, de Jaén; Borras, de Tarragona; Estanaga, de Ciudad Real; Ventaja, de Almería; Medina, de Guadix; Irurita, de Barcelona; Ponce, de Orihuela; y Polanco, de Teruel).

– 4.184 miembros del clero secular, seminaristas incluidos.

– 2.365 religiosos.

– 283 monjas.

Cifras a las que hay que añadir los miles de personas laicas igualmente asesinadas por motivos religiosos, con lo cual la cifra de víctimas del genocidio católico se sitúa en torno a las 10.000.

A estas cifras hay que sumar las víctimas que fueron asesinadas por motivos políticos, y por otras motivaciones ―ajuste de cuentas, incautaciones, etc.―. Sobre los crímenes producidos durante la Guerra Civil española en la autodenominada zona roja (comunista), existe numerosa bibliografía con listado de víctimas incluido, con estimaciones que oscilan entre los 60.000 y 75.000 ciudadanos asesinados, resultando imposible determinar una cifra exacta.

Solamente en Madrid fueron asesinadas por el Frente Popular unas 17.000 personas (sólo en noviembre de 1936, 9.775 personas), siendo constantes “las sacas”, crímenes y juicios sumarísimos sin las debidas garantías, en las centenares de “Checas” repartidas por la capital, durante la contienda civil, en contra de toda legitimidad.

Personajes como Dolores Ibárruri (conocida como “La Pasionaria”), Indalecio Prieto ―creador del Servicio de Información Militar (SIM),  responsable de las Checas―,Largo Caballero (apodado “el Lenin español”, organizador de la revolución comunista de 1934, e instigador de la Guerra Civil), LluisCompanys (responsable de más de 8.000 asesinatos en Cataluña, la mayoría de católicos), Juan Negrín, Santiago Carrillo (responsable de la masacre de Paracuellos del Jarama)…, todos asesinos confesos, conservan hoy calles y monumentos en contra de lo que establece la Unión Europea, para escarnio, dolor y humillación de los familiares de muchas de sus víctimas, que no ven respetados sus derechos ni su memoria.

La perpetuación en los espacios públicos de estatuas, placas conmemorativas, rótulos de calles, etc. de personas responsables de muchos delitos contra los derechos humanos, aparte de incumplir la normativa europea, incumple igualmente la Ley de Memoria Histórica (Ley 52/2007 de 26 de Diciembre), en su artículo 2 (apartados 1 y 2) en el cual se «declara el carácter radicalmente injusto de todas las condenas, sanciones y cualesquiera formas de violencia personal producidas por razones políticas, ideológicas o de creencia religiosa, durante la Guerra Civil», apartado en el que hay que incluir consiguientemente las víctimas que padecieron persecución por parte de grupos adscritos al Frente Popular debido a sus ideas políticas conservadoras o a su práctica religiosa, persecución en cuya dirección destacaron las personas antes mencionadas, las cuales, además de ordenar y/o amparar la represión, hicieron claros llamamientos para provocar la Guerra Civil, como fue el caso de Largo Caballero e Indalecio Prieto.

La supresión de todos los vestigios que hacen referencia a las personas implicadas en la represión por parte del Frente Popular es un imperativo legal para respetar la memoria de los represaliados y sus descendientes, que serán por tanto acreedores a las indemnizaciones y reconocimientos que marca la citada Ley de Memoria Histórica, sin que proceda discriminar a estas víctimas por el motivo de pertenecer al bando vencedor. La retirada de toda simbología comunista de nuestros espacios públicos se debe entender «como expresión del derecho de todos los ciudadanos a la reparación moral y a la recuperación de su memoria personal y familiar» (Artículo 2, 1), evitando así la humillación de quienes fueron represaliados por la República y el Frente Popular.

Asimismo, en el Artículo 15 (Símbolos y monumentos públicos, apartado 1), se afirma que «Las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil…»). En este sentido, la permanencia en nuestros espacios públicos de homenajes y reconocimientos a un conjunto de personas pertenecientes al Frente Popular que alentaron y promovieron el desencadenamiento de la contienda y la represión de víctimas inocentes es un hecho que atenta contra el ordenamiento jurídico de la citada Ley, por lo cual deben ser exonerados de los espacios públicos.

Siguiendo la normativa de la resolución europea, y de acuerdo con los artículos ya citados de la Ley de Memoria Histórica de 2007, solicitamos la retirada de todos los reconocimientos y honores que homenajean al revolucionario comunista ERNESTO GUEVARA que hay en este municipio, por los motivos que se explican seguidamente:

ERNESTO GUEVARA   es responsable de crímenes contra la humanidad, pues en su actividad revolucionaria incurrió en una extrema violencia contra sus adversarios, no respetando los derechos humanos, pues, en aras a conseguir el advenimiento de regímenes comunistas, provocó ejecuciones en masa,  pérdida de libertades ciudadanas, persecución a disidentes, creación de campos de concentración, incurriendo en actitudes racistas y homófobas incompatibles con la dignidad humana.

Según una multitud de documentos y de testimonios personales, el Che Guevara es una figura icónica imposible de justificar desde el punto de vista de la realidad histórica, al que muchos reconocen como héroe libertador de las injusticias sociales cuando en realidad fue un criminal completo pues su realidad fue la sangre derramada, crueldad, torturas, expolios y asesinatos masivos. Una verdad de la que se habla muy poco, pero que ha sido abundantemente documentada por sus propios compañeros.

Según afirmaba, “Hay que llevar la guerra hasta donde el enemigo nos lleve, a su casa, a sus lugares de diversión; hay que impedirle tener un minuto de tranquilidad, un minuto de sosiego dentro y fuera de sus cuarteles y atacarlos donde quiera que se encuentres”.

El proyecto investigativo que lleva a cabo «Archivo Cuba: Proyecto Verdad y memoria» ―una organización sin fines de lucro que promueve los Derechos Humanos a través de investigaciones y publicaciones― ha logrado documentar al menos 1.118 fusilamientos en toda la isla entre 1957, cuando ya el aparato del Ejército Rebelde hacía cumplir su disciplina, y diciembre de 1960. En una gran parte de estas matanzas jugó el Che Guevara un papel destacado.

Las víctimas del Che fueron variadas: desertores de su ejército, inocentes delatados por rencillas personales, oficiales del ejército de Fulgencio Batista. Uno de sus biógrafos ―Jorge Castañada― afirma que «Por muy justificadas que pudieran haber parecido estas ejecuciones en la época, fueron llevadas a cabo sin respeto por el debido proceso legal».

El propio Che declaró en su intervención ante la ONU en 1964: “Nosotros tenemos que decir aquí lo que es una verdad conocida, que la hemos expresado siempre ante el mundo, fusilamientos, sí, hemos fusilado; fusilamos y seguiremos fusilando mientras sea necesario. Nuestra lucha es una lucha a muerte. Nosotros sabemos cuál sería el resultado de una batalla perdida y también tienen que saber los gusanos cuál es el resultado de la batalla perdida hoy en Cuba” ¿Y a quién fusilaba?  A todos los que él consideraba contrarrevolucionarios. Asimismo, tuvo especial obsesión por hacerlo con los homosexuales.

Él mismo cuenta en varias ocasiones algunos de los asesinatos cometidos por su propia mano, llegando a describirse sediento de sangre. En su mensaje a la Tricontinental en 1967, poco antes de morir en Bolivia, escribió que el revolucionario debe ser una máquina de matar. Todos sus discursos están llenos de ese tipo de culto a la muerte, la muerte de los demás, no de la suya.

Como el mismo Che afirmaba en 1962, «… Hemos encarcelado a mucha gente sin saber con seguridad si eran culpables. En la Sierra Maestra, fusilamos a mucha gente sin saber si eran totalmente culpables. A veces, la revolución no puede detenerse a conducir una investigación, tiene la obligación de triunfar».

Otro aspecto en el que el Che puede ser extraordinariamente criticado es que fue él quien creó el primer campo de trabajo en Cuba, que fue situado en la península Guanahacabibes, donde metían a funcionarios o militantes del Partido Comunista que no habían cumplido con las normas, que no eran lo suficientemente revolucionarios.

Ese fue el primer paso hacia los campos de trabajo forzado que hubo en Cuba en los años 60, tristemente conocidos como Unidad Militar de Ayuda a la Producción (UMAP), donde fueron encerrados homosexuales, católicos, adeptos de las religiones afrocubanas…

Ya tercero en el poder, detrás de Fidel Castro y su hermano Raúl, determinó la ejecución de todos los disidentes políticos, guillotinó la prensa independiente, intentó prohibir… ¡el rock and roll!, arrastró la economía cubana a la quiebra –fue su ministro de Industrias–, y (créase o no), hizo encarcelar a todos los homosexuales. Según testimonios de muchos que lo conocieron, «era un homófobo fanático, y también lo era Fidel».

Aparte de su extremada crueldad, Ernesto Che Guevara destacó por su racismo y su manifiesta homofobia, algo común a los revolucionarios castristas. En cuanto a su homofobia, consideraba a los homosexuales como “pervertidos, incapaces”, y la contrapartida del Hombre Nuevo Cubano: modelo con ecos del nazismo.

Desde el gobierno de Cuba estimuló el nacimiento de guerrillas comunistas en diferentes países americanos. Cuando la crisis de los misiles de Cuba fue partidario de lanzar bombas nucleares sobre los Estados Unidos. Se trasladó a África, concretamente al Congo, para apoyar una insurrección comunista que fracasó estrepitosamente, al igual que la que intentó en Bolivia, donde halló la muerte.

A la luz de lo expuesto, una democracia que se precie de serlo no puede amparar a ERNESTO CHE GUEVARA, revolucionario violento que atentó contra los derechos humanos, rindiéndole homenajes y honores, sino que debe borrar su memoria de nuestros espacios públicos, pues su actividad política jamás fue democrática, sino totalitaria, violando los derechos humanos.

Por lo expuesto, D./Dª____________________, Concejal del Grupo Municipal _____________, y en su nombre, someto a la consideración del Pleno la siguiente,

MOCIÓN

Primero.- Que por parte del Ayuntamiento de ________________, en el plazo de tres meses y a su costa, se proceda a la retirada de todos los vestigios existentes en los espacio públicos de este municipio que rindan homenaje a ERNESTO CHE GUEVARA, en cumplimiento de la Resolución del Parlamento Europeo de 19 de septiembre de 2019 citada en la parte expositiva de la presente moción, y de los artículos citados de la Ley de Memoria Histórica 52/2007, bajo apercibimiento del ejercicio de las acciones legales que resulten procedentes, contra todos aquellos que se nieguen a cumplir las resoluciones europeas expuestas, acciones que podrían elevare a los organismos europeos competentes.

Segundo.– El Pleno de la Corporación Municipal acuerda dar traslado de los presentes acuerdos: al Parlamento Europeo, al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, a la Delegación del Gobierno de España en _____________, y a la Federación Española de Municipios y Provincias.

En ______________, a ___, de _________________, de 2020

Fdo.

MOCIÓN A PRESENTAR EN AYUNTAMIENTOS CONTRA DOLORES IBÁRRURI

MOCIÓN QUE PRESENTA EL GRUPO MUNICIPAL ______EN EL AYUNTAMIENTO DE____________PARA SOEMETER A LA CONSIDERACIÓN DEL PLENO DE DICHO AYUNTAMIENTO LA RETIRADA DE SÍMBOLOS Y HONORES A LOS RESPONSABLES DE LOS CRÍMENES DEL COMUNISMO Y A LOS REPRESENTANTES GUBERNATIVOS DE LA II REPÚBLICA ESPAÑOLA, EN PRO DE LA CONCORDIA ENTRE ESPAÑOLES

El Grupo Municipal________ en el Ayuntamiento de _________, conforme a lo previstoen el Reglamento de Organización, Funcionamiento y RégimenJurídico de las Entidades Locales, deseaelevar al Pleno Municipal la siguienteMoción con el ánimo de que seadebatida y votadaen la sesión del próximodía_____________

La Resolución del Parlamento Europeo de 19 de septiembre de 2019, sobre la importancia de la memoria histórica europea para el futuro de Europa (2019/2819(RSP), en referencia a:

  • la Resolución 1481 de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, de 26 de enero de 2006, sobre la necesidad de una condena internacional  de los crímenes de los regímenes comunistas ; 
  • la Declaración de Praga sobre la Conciencia Europea y el comunismo adoptada el 3 de junio de 2008;
  • la Declaración conjunta realizada el 23 de agosto de 2018 por representantes del Gobierno de los Estados miembros en Conmemoración de las Víctimas del comunismo.

Recuerda que en el régimen comunista también se cometieron asesinatos en masa, genocidios y deportaciones que fueron los causantes de una pérdida de vidas humanas y de libertad en el siglo XX a una escala hasta entonces nunca vista en la historia de la humanidad,

Por lo cual se pide a todos los Estados miembros de la Unión que hagan una evaluación clara, y basada en principios, de los crímenes y de los actos de agresión perpetrados por los regímenes comunistas, condenando toda manifestación y propagación de ideologías totalitarias, como el nazismo y el estalinismo, en la Unión.

Durante la II República en España, comunistas adscritos al estalinismo condenado por la UE y responsables gubernativos ordenaron y/o cometieron asesinatos en masa, y de manera sistemática fueron asesinados por motivos religiosos:

– 13 obispos (Nieto, de Siguenza; Huix, de Lérida; Laplana, de Cuenca; Asensio, de Barbastro; Serra, de Segorbe; Basulto, de Jaén; Borras, de Tarragona; Estanaga, de Ciudad Real; Ventaja, de Almería; Medina, de Guadix; Irurita, de Barcelona; Ponce, de Orihuela; y Polanco, de Teruel).

– 4.184 miembros del clero secular, seminaristas incluidos.

– 2.365 religiosos.

– 283 monjas.

Cifras a las que hay que añadir los miles de personas laicas igualmente asesinadas por motivos religiosos, con lo cual la cifra de víctimas del genocidio católico se sitúa en torno a las 10.000.

A estas cifras hay que sumar las víctimas que fueron asesinadas por motivos políticos, y por otras motivaciones ―ajuste de cuentas, incautaciones, etc.―. Sobre los crímenes producidos durante la Guerra Civil española en la autodenominada zona roja (comunista), existe numerosa bibliografía con listado de víctimas incluido, con estimaciones que oscilan entre los 60.000 y 75.000 ciudadanos asesinados, resultando imposible determinar una cifra exacta.

Solamente en Madrid fueron asesinadas por el Frente Popular unas 17.000 personas (sólo en noviembre de 1936, 9.775 personas), siendo constantes “las sacas”, crímenes y juicios sumarísimos sin las debidas garantías, en las centenares de “Checas” repartidas por la capital, durante la contienda civil, en contra de toda legitimidad.

Personajes como Dolores Ibárruri (conocida como “La Pasionaria”), Indalecio Prieto ―creador del Servicio de Información Militar (SIM),  responsable de las Checas―,Largo Caballero (apodado “el Lenin español”, organizador de la revolución comunista de 1934, e instigador de la Guerra Civil), LluisCompanys (responsable de más de 8.000 asesinatos en Cataluña, la mayoría de católicos), Juan Negrín, Santiago Carrillo (responsable de la masacre de Paracuellos del Jarama)…, todos asesinos confesos, conservan hoy calles y monumentos en contra de lo que establece la Unión Europea, para escarnio, dolor y humillación de los familiares de muchas de sus víctimas, que no ven respetados sus derechos ni su memoria.

La perpetuación en los espacios públicos de estatuas, placas conmemorativas, rótulos de calles, etc. de personas responsables de muchos delitos contra los derechoshumanos, aparte de incumplir la normativa europea, incumple igualmente la Ley de Memoria Histórica (Ley 52/2007 de 26 de Diciembre), en su artículo 2 (apartados 1 y 2) en el cual se «declara el carácter radicalmente injusto de todas las condenas, sanciones y cualesquiera formas de violencia personal producidas por razones políticas, ideológicas o de creencia religiosa, durante la Guerra Civil», apartado en el que hay que incluir consiguientemente las víctimas que padecieron persecución por parte de grupos adscritos al Frente Popular debido a sus ideas políticas conservadoras o a su práctica religiosa, persecución en cuya dirección destacaron las personas antes mencionadas, las cuales, además de ordenar y/o amparar la represión, hicieron claros llamamientos para provocar la Guerra Civil, como fue el caso de Largo Caballero e Indalecio Prieto.

La supresión de todos los vestigios que hacen referencia a las personas implicadas en la represión por parte del Frente Popular es un imperativo legal para respetar la memoria de los represaliados y sus descendientes, que serán por tanto acreedores a las indemnizaciones y reconocimientos que marca la citada Ley de Memoria Histórica, sin que proceda discriminar a estas víctimas por el motivo de pertenecer al bando vencedor. La retirada de toda simbología comunista de nuestros espacios públicos se debe entender «como expresión del derecho de todos los ciudadanos a la reparación moral y a la recuperación de su memoria personal y familiar» (Artículo 2, 1), evitando así la humillación de quienes fueron represaliados por la República y el Frente Popular.

Asimismo, en el Artículo 15 (Símbolos y monumentos públicos, apartado 1), se afirma que «Las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil…»). En este sentido, la permanencia en nuestros espacios públicos de homenajes y reconocimientos a un conjunto de personas pertenecientes al Frente Popular que alentaron y promovieron el desencadenamiento de la contienda y la represión de víctimas inocentes es un hecho que atenta contra el ordenamiento jurídico de la citada Ley, por lo cual deben ser exonerados de los espacios públicos.

Siguiendo la normativa de la resolución europea, y de acuerdo con los artículos ya citados de la Ley de Memoria Histórica de 2007, solicitamos la retirada de todos los reconocimientos y honores que homenajeana la dirigente comunista Dolores Ibarruri (La Pasionaria), por los motivos que se detallan seguidamente:

Dolores Ibárruri participó en actividades golpistas contra la legalidad republicana, conspirando para establecer en España una dictadura marxista de corte soviético, siguiendo los dictados de Stalin ―personaje condenado por la Unión Europea―, y además, con sus llamamientos a la violencia revolucionaria contra los adversarios del marxismo, y su participación en una checa, contribuyó decisivamente  a los crímenes marxistas contra opositores de convicciones conservadoras, católicas, e incluso contra marxistas pertenecientes a otras filiaciones políticas.

    Miembro del Partido Comunista desde su fundación, luchó durante la guerra civil para instaurar la dictadura del proletariado en España bajo el auspicio directo de Stalin.

     Residente en Madrid, Pasionaria viaja a la Unión Soviética por primera vez como delegada al XIII pleno de la Komintern. Fue su presentación en la sociedad comunista internacional. Allí conoció a Stalin, al que dejó impresionado con su verborrea marxista y… descubrió Moscú, según ella “la ciudad más maravillosa de la tierra”.

    Ya de vuelta en casa, mediante la Unión de Mujeres Antifascistas, la Pasionaria se involucra directamente en las luchas obreras como la revuelta de los mineros de Asturias de 1934, participando activamente en el golpe de estado revolucionario contra la legalidad republicana, que pretendía la implantación en España de una dictadura marxista de corte soviético.

Fue quien pronunció la amenaza de muerte más clara de la historia parlamentaria de la Segunda República. El día 11 de julio de 1936, Calvo-Sotelo fue asesinado durante la madrugada siguiente, tras un duro discurso en el que el líder de Renovación Española criticaba al Gobierno del Frente Popular por no haber sido capaz de parar la ola de crímenes políticos cometidos por militantes de partidos de izquierdas con total impunidad. Ante sus palabras, “La Pasionaria” dijo: “Has hablado por última vez”. Ella siempre lo negó y el presidente de las Cortes, Diego Martínez Barrio, no dudó en borrar la amenaza del diario de sesiones. Pero hay testimonios que dejan claro, pese a los intentos de ocultarlo, que la líder comunista había pronunciado la condena de muerte de Calvo-Sotelo.

Pero no fue su únicohito criminal demostrado. En un mitin de Valencia aseguró, ante miles de enfervorizados prosélitos, una frase que prendió la mecha de la represión en la que ya en ese instante era capital provisional de la zona frentepopulista durante la guerra: “Más vale condenar a cieninocentes a que se absuelva a un solo culpable”.

    Durante el asedio a Madrid se le atribuyó la creación del lema “No pasarán” al tiempo que dirigía la Fundación Pasionaria, sucursal de la checa de San Bernardo en la Ronda de Atocha, en donde fueron torturados y ajusticiados miles de madrileños. 

Una llamada«Ley de Memoria Democrática» no solo no puede amparar a una persona como Dolores Ibárruri, que conspiró para implantar en España una dictadura comunista, rindiéndoles homenajes y honores, sino que debe borrar su memoria de nuestros espacios públicos, pues su actividad política jamás fue democrática, sino totalitaria, violando los derechos humanos.

Por lo expuesto, D./Dª____________________, Concejal del Grupo Municipal _____________, y en su nombre, someto a la consideración del Pleno la siguiente,

MOCIÓN

Primero.- Que por parte del Ayuntamiento de ________________, en el plazo de tres meses y a su costa, se proceda a la retirada de todos los vestigios existentes en los espacio públicos de este municipio que rindan homenaje a Dolores Ibárruri Gómez, en cumplimiento de la Resolución del Parlamento Europeo de 19 de septiembre de 2019 citada en la parte expositiva de la presente moción, y de los artículos citados de la Ley de Memoria Histórica 52/2007, bajo apercibimiento del ejercicio de las acciones legales que resulten procedentes, contra todos aquellos que se nieguen a cumplir las resoluciones europeas expuestas, acciones que podrían elevare a los organismos europeos competentes.

Segundo.– El Pleno de la Corporación Municipal acuerda dar traslado de los presentes acuerdos: al Parlamento Europeo, al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, a la Delegación del Gobierno de España en _____________, y a la Federación Española de Municipios y Provincias.

En ______________, a ___, de _________________, de 2020

Fdo.

1. PRESENTACIÓN DE DENUNCIAS

La idea matriz de la PLATAFORMA CONTRA LA APOLOGÍA DEL MARXISMO surgió de una propuesta de la ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE ABOGADOS CRISTIANOS, especializada en la defensa de la religión católica frente a los ataques del laicismo en la actualidad, pero cuya acción militante también se extiende al genocidio católico perpetrado por el Terror Rojo durante l República, el Frente Popular y la Guerra Civil, crímenes de los que el marxismo es el principal responsable.

Desde este punto de vista, ABOGADOS CRISTIANOS es el principal impulsor de la campaña para exigir la retirada de los vestigios marxistas de los espacios públicos de España.

Las denuncias de impugnación de la pervivencia de vestigios comunistas en los espacios públicos de España serán llevadas a cabo por la ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE ABOGADOS CRISTIANOS, la cual tramitará judicialmente aquellas mociones sobre retirada de vestigios marxistas en aquellas localidades que, o bien no fueran presentadas por ningún grupo municipal, o bien fueran rechazadas en los Plenos de los Ayuntamientos, en cuyo caso los ciudadanos pueden solicitar a ABOGADOS CRISTIANOS que se hagan cargo de la denuncia ante los juzgados.

La Asociación Española de Abogados Cristianos es una asociación civil de ámbito nacional fundada en el año 2008 que defiende en el ámbito jurídico los valores inspirados en el cristianismo. Entre nuestros fines se encuentra la defensa jurídica de la libertad religiosa, de la vida, la familia y de todos los ciudadanos que ven lesionados sus derechos y libertades por razón de su fe. La Asociación de Abogados Cristianos es una organización sin ánimo de lucro formada por abogados, procuradores, juristas, profesores y estudiantes de derecho que buscamos la promoción de la Cultura de la Vida, la defensa de la familia y la Libertad religiosa.

El modelo para encargar una denuncia ―que puede ser anónima― a ABOGADOS CRISTIANOS se encuentra en el siguiente link:

EL CHE GUEVARA: “Una fría máquina de matar”.

El proyecto investigador que lleva a cabo «Archivo Cuba: Proyecto Verdad y memoria» ―una organización sin fines de lucro que promueve los Derechos Humanos a través de investigaciones y publicaciones― ha logrado documentar al menos 1.118 fusilamientos en toda la isla entre 1957cuando ya el aparato del Ejército Rebelde hacía cumplir su disciplina, y diciembre de 1960. En una gran parte de estas matanzas jugó el Che Guevara un papel destacado.

Félix Rodríguez, un agente de la CIA integrado en el equipo que dio caza al Che Guevara en Bolivia, le preguntó sobre las ejecuciones que llevó a cabo el activista comunista: «Más o menos 2.000». «Me dijo que eran todos agentes de la CIA y no discutió la cifra», aseguró el agente de la CIA.

Las víctimas del Che fueron variadas: desertores de su ejército, inocentes delatados por rencillas personales, oficiales del ejército de Fulgencio Batista. Uno de sus biógrafos ―Jorge Castañaeda― afirma que «Por muy justificadas que pudieran haber parecido estas ejecuciones en la época, fueron llevadas a cabo sin respeto por el debido proceso legal».

Una de las referencias más notorias a la crueldad de Guevara es la confesión de Carlos Franqui, en el transcurso de una conversación con él en unas tenebrosas oficinas en La Habana de 1962: «… Hemos encarcelado a mucha gente sin saber con seguridad si eran culpables. En la Sierra Maestra, fusilamos a mucha gente sin saber si eran totalmente culpables. A veces, la revolución no puede detenerse a conducir una investigación, tiene la obligación de triunfar».

Su matanza más célebre es la que tuvo lugaren la fortaleza de La Cabaña, en 1959, donde dirigió cerca de 200 ejecuciones. En ese momento no había guerrilla, no había guerra. El ejército de Batista había sido derrotado, no había la más mínima resistencia. Esas ejecuciones fueron a sangre fría.En una entrevista concedida al canal 6 de la televisión cubana en febrero de 1959, afirmó: «En La Cabaña todos los fusilamientos se hacen por órdenes expresas mías».

Confesión de Guevara, fecha 18 de febrero de 1957, sobre la ejecución del guía campesino Eutimio Guerra, acusado de pasar información al enemigo y condenado a muerte: «Sus compañeros no querían pasarlo por las armas, pero acabé el problema dándole en la sien derecha un tiro de pistola 32 con orificio de salida en el temporal derecho. Boqueó un rato y quedó muerto. Al proceder a requisarle las pertenencias no podía sacarle el reloj, amarrado con una cadena al cinturón. Entonces él me dijo con una voz sin temblar muy lejos del miedo: Arráncala, chico, total… Eso hice, y sus pertenencias pasaron a mi poder».

Otro aspecto en el que el Che puede ser extraordinariamente criticado es que fue él quien creó el primer campo de trabajo en Cuba, que fue situado en la península Guanahacabibes, donde metían a funcionarios o militantes del Partido Comunista que no habían cumplido con las normas, que no eran lo suficientemente revolucionarios.

Ese fue el primer paso hacia los campos de trabajo forzado que hubo en Cuba en los años 60, tristemente conocidos como Unidad Militar de Ayuda a la Producción (UMAP), donde fueron encerrados homosexuales, católicos, adeptos de las religiones afrocubanas…

Cuando había juicios, duraban media hora o ni siquiera eso y la gente era condenada a muerte sistemáticamente bajo pretexto de haber sido esbirros de la dictadura de (Fulgencio) Batista, pero eso no era comprobado. No fueron juicios dignos.El Che Guevara escribía en su diario de viajes por América Latina durante su primer viaje en 1951-1952: «Degollaré a todos mis enemigos», lo que da una idea de la patología de ese hombre.

En su mensaje a la Tricontinental en 1967, poco antes de morir en Bolivia, escribió que el revolucionario debe ser una máquina de matar. Todos sus discursos están llenos de ese tipo de culto a la muerte, la muerte de los demás, no de la suya.

En su discurso en las Naciones Unidas de 1964 amenazó sin tapujos: «Hemos fusilado, fusilamos, y seguiremos fusilando mientras sea necesario».

Ya tercero en el poder, detrás de Fidel Castro y su hermano Raúl, determinó la ejecución de todos los disidentes políticos, guillotinó la prensa independiente, intentó prohibir… ¡el rock and roll!, arrastró la economía cubana a la quiebra –fue su ministro de Industrias–, y (créase o no), hizo encarcelar a todos los homosexuales. Según testimonios de muchos que lo conocieron, «era un homófobo fanático, y también lo era Fidel».

Aparte de su extremada crueldad, Ernesto Che Guevara destacó por su racismo y su manifiesta homofobia, algo común a los revolucionarios castristas.

En su diario incluyó pasajes con los que quedaba demostrado su ideario racista, principalmente hacia los negros: «Los negros, esos magníficos ejemplares de la raza africana que han mantenido su pureza racial gracias al poco apego que le tienen al baño, han visto invadidos sus reales por un nuevo ejemplar de esclavo: el portugués. El desprecio y la pobreza los une en la lucha cotidiana, pero el diferente modo de encarar la vida los separa completamente; el negro indolente y soñador, se gasta sus pesitos en cualquier frivolidad o en ‘pegar unos palos’ (emborracharse), el europeo tiene una tradición de trabajo y de ahorro que lo persigue hasta este rincón de América y lo impulsa a progresar, aun independientemente de sus propias aspiraciones individuales».

En cuanto a su homofobia, consideraba a los homosexuales como “pervertidos, incapaces”, y la contrapartida del Hombre Nuevo Cubano: modelo con ecos del nazismo.

«Conducta impropia», un documental estrenado en 1984 y cuyos directores fueron Néstor Almendros y Orlando Jiménez Leal, demostró la construcción de campos de trabajos forzados en la Península de Guanahacabibes (Cuba) destinados para los homosexuales e ideados por Ernesto Che Guevara, al estilo de Auschwitz.

Algo que reforzó Guillermina Sutter Schneider: «Esos crueles centros eran como el campo de Auschwitz. Sólo cambiaron la inscripción “El trabajo libera” por “El trabajo los hará hombres”, claramente dirigido a los homosexuales».

Además, en los años 70 se dictó la increíble Ley de Ostentación Homosexual, que prohibía “las manifestaciones públicas de afecto entre personas del mismo sexo”.

Este guerrillero fue siempre partidario de la imposición de regímenes comunistas en todo el mundo, aunque eso implicase violencia sanguinaria mediante las armas. Así lo afirmó en un artículo que se publicó en 1968 la revista «Verde Olivo», uno de los principales instrumentos de propaganda del régimen comunista de Fidel Castro: «El camino pacífico está eliminado y la violencia es inevitable. Para lograr regímenes socialistas habrán de correr ríos de sangre y debe continuarse la ruta de la liberación, aunque sea a costa de millones de víctimas atómicas».

En sus declaraciones manifiesta sin rubor su violencia, que adquiere caracteres de auténtico sadismo:

“Hay que acabar con todos los periódicos. Una revolución no puede lograrse con libertad de prensa”.

“Para enviar hombres al pelotón de fusilamiento no es necesaria la prueba judicial. Ese procedimiento es un detalle burgués arcaico. ¡Esta es una revolución! Y un revolucionario debe ser una fría máquina de matar motivado por odio puro”.

“Tengo que confesarte, papá, que realmente me gusta matar” (En carta a su padre).

Humberto (Bert) Corzo, director desde 1994 del sitio Cubanet, Prensa Independiente, resume en pocas palabras la figura ominosa del Che:«Fue fanático, dogmático, rencoroso, envidioso, arrogante, soberbio, mentiroso, racista, carente de moral, mercenario y homófobo. Una fría máquina de matar que el fanatismo de la izquierda ha convertido en héroe».

NEGRÍN, EL HOMBRE DE STALIN EN ESPAÑA

JUAN NEGRÍN LÓPEZ fue el prototipo del “hombre made in Moscú”, bajo cuyo mandato tuvo lugar la masiva presencia soviética comunista en España durante la guerra civil. En plena dictadura de Primo de Rivera ingresó en el PSOE, siendo elegido Diputado en 1933 y 1936, nombrándosele ese mismo año Ministro de Hacienda y posteriormente en 1937 Presidente de Gobierno español hasta su exilio a Francia en 1939.

En el currículum de delitos de Negrín  figuran tres hechos esenciales: el «tren de Negrín», «El oro de Moscú», y el «Oro del Vita».

El tren de Negrín fue una vía férrea de 91,3 kilómetros que unía Torrejón de Ardoz con Tarancón, inaugurada el 11 de junio de 1938, y que estuvo activa dos años, cuya misión era conectar Madrid con las rutas de Levante, a fin de asegurar el suministro de provisiones. Su construcción duró 100 días, y en las obras intervinieron 12.000 personas,  cuyas dos terceras partes eran prisioneros políticos sacados de las cárceles republicanas, muchos de los cuales fueron asesinados cuando ya no eran útiles para el trabajo. Entre los presos destacaban los religiosos y los militares, a los que se obligaba a trabajar en jornadas de doce o catorce horas.  

Los presos eran alojados en diversos edificios a lo largo del trazado de la vía férrea. En la capilla de Nuevo Baztán, en la que estuvieron alojados durante varias semanas, se conserva una placa que recuerda la estancia de estos presos que fueron usados como esclavos.

La construcción de este trazado ferroviario, que permitió la entrada de comida y suministros a Madrid, era conocida por el alto mando del ejército de Franco. Éste, decidió no bombardear las obras de construcción porque sabía que la mano de obra que se estaba usando eran prisioneros usados como esclavos por los republicanos.

«El Oro de Moscú» consistió en una operación de vaciado de las arcas públicas mediante la cual se trasladaron a la Unión Soviética 510 toneladas de oro en monedas, correspondientes al 72,6% de las reservas de oro del Banco de España, a iniciativa de Juan Negrín, que por entonces era ministro de Hacienda en el Gobierno de Largo Caballero.

Los detalles de la operación «Oro de Moscú» nos son bien conocidos debido a que en 1956 Rómulo Negrín —siguiendo una voluntad de su padre— entregó al Gobierno de Franco los documentos del «dossier Negrín», que fueron depositados en el Archivo Histórico del Banco de España, entre cuyos papeles se encontraban registros y contabilidades de la entrega del oro a Rusia.

Esta operación se llevó a cabo mediante un decreto reservado del 13 de septiembre de 1936, cuando todavía no se había cumplido un mes desde el Alzamiento Nacional. El decreto se limitaba a ordenar el traslado a un lugar seguro, pero nada se decía en él  de trasladarlo a la URSS. También afirmaba que habría una rendición de cuentas ante las Cortes, la cual nunca llegó a producirse.

Este traslado solamente lo conocían  el Presidente del Consejo de Ministros [el propio Largo], el Ministro de Hacienda [Negrín] y el de Marina y Aire [Indalecio Prieto]».

Además de secreta, aquella operación era completamente ilegal, pues violaba La Ley de Ordenación Bancaria (LOB) del 29 de diciembre de 1921 (oLey Cambó), según la cual la movilización de las reservas debía contar con la autorización del Consejo de Ministros.

La magnitud de este expolio fue considerable, ya que la reservas de oro del Banco de España, según las estadísticas internacionales, ocupaban el cuarto lugar en el mundo, con un valor de reservas movilizables tasado en 718 millones de dólares solamente para la sede de Madrid. Un balance del mismo Banco de España fechado el 30 de junio de 1936 tasaba el valor de las reservas en 2.202 millones de pesetas-oro, equivalente a 5.240 millones de pesetas efectivas, cantidad que, al cambio actual, equivalía a unos 15.300 millones de euros, solamente por su contenido metálico, ya que su valor numismático estaría en torno a los 20.000 millones de euros, según afirma el investigador Martín Almagro Gorbea.

El oro fue trasladado a la base naval de Cartagena, prácticamente inexpugnable, con el objetivo de poder embarcarlo desde allí en caso de asedio por las tropas franquistas. Aunque por aquellas fechas el ejército nacional estaba empantanado en Madrid, muy lejos de aquel puerto, Negrín tomó la decisión de enviar el oro a Moscú, lo cual se realizó por cuatro cargueros soviéticos en la noche del 25 de octubre de 1936, los cuales pusieron rumbo al puerto de Odessa.

La mayoría de los historiadores coinciden en afirmar que la idea de trasladar el oro fue exclusivamente de Negrín, por lo cual la historiografía actual ha enterrado cualquier polémica sobre este tema.

Tras sus investigaciones, Martín Aceña responde negativamente a la pregunta de si  el traslado del oro a Moscú era la única opción para preservarlo de las fuerzas nacionales, puesto que algunos países europeos como Francia, Inglaterra, Estados unidos y Suiza ofrecían garantías suficientes para gestionar libremente es el oro.

En efecto, la versión «oficiosa» que pretende justificar el «Oro de Moscú» como algo inevitable queda destrozada por el hecho de que, paralelamente al oro enviado a la URSS, también existió el «Oro de París», ya que 2.000 cajas —conteniendo 193 toneladas de oro, equivalentes al 27,4% del tesoro— acabaron en París, en el Banco Comercial para Europa del Norte―propiedad del Partido Comunista de la URSS―, con el fin de convertir el metal en divisas con las que pagar armamento y víveres: dato importante, que demuestra que el Frente Popular podía haber colocado sin problemas aquella riqueza dorada en las democracias occidentales —en Suiza, sin ir más lejos—, en vez de enviarla a un país opaco, lejano, con una estructura ciclópea e  impermeable al control.

Los mandatarios franceses permitieron esa operación por sus convicciones antifascistas y para asegurar la estabilidad del franco, lo cual demuestra que el envío del oro a Moscú no obedeció a necesidades perentorias, sino a decisiones políticas.

Por si esto no fuera suficiente, la plata requisada en el Banco de España a la vez que el oro quedó almacenada en Murcia, siendo vendida en julio de 1938 a Francia y USA sin problema. Porque, como decían los useños, «la plata es la plata». Igual podían haber dicho que «el oro es el oro».

El mismo Largo Caballero criticaba acerbamente la gestión de Negrín con estas palabras, pronunciadas en marzo de 1939: «¿Cuánto oro se entregó a Rusia? Nunca pudo saberse, porque el Sr. Negrín, sistemáticamente, se ha negado siempre a dar cuentas de su gestión (…) El señor Negrín, sistemáticamente, se ha negado siempre a dar cuenta de su gestión, (…) de hecho, el Estado se ha convertido en monedero falso. ¿Será por esto y por otras cosas por lo que Negrín se niega a enterar a nadie de la situación económica? Desgraciado país, que se ve gobernado por quienes carecen de toda clase de escrúpulos (…) con una política insensata y criminal han llevado al pueblo español al desastre más grande que conoce la Historia de España. Todo el odio y el deseo de imponer castigo ejemplar para los responsables de tan gran derrota serán poco».

Junto al «Oro de Moscú» y al «Oro de París», también se puede hablar del «Oro del Vita», que consistió en una operación de expolio que trasladó a México los tesoros producto de la incautación de bienes pertenecientes al Patrimonio Artístico, de bienes de propiedad privada existentes en las cajas de seguridad de los bancos, e incluso de los Montes de Piedad. El trasladó se llevó a cabo en el yate de nombre «Vita», quezarpó en febrero de 1939 del puerto francés de El Havre con destino al puerto mexicano de Veracruz, llevando en sus bodegas 120 maletas que atesoraban mercancías incautadas por la «Caja General de Reparaciones».

La voracidad corrupta del Frente Popular se extendió prácticamente a todos los campos, porque fue muy pronto organizada y planificada por un organismo que se creó a tal efecto, llamado «Caja General de Reparaciones», la cual, bajo el pretexto de proteger el patrimonio de instituciones y particulares del saqueo populista, ejecutó una descarada política de incautaciones, que  provocó un apocalíptico expolio del patrimonio artístico español.

En el yate se embarcó una ingente fortuna en metales preciosos, obras de arte, reliquias, diamantes y otras joyas, cajas de seguridad de Montes de Piedad, etc… La identificación exacta de estos bienes sigue siendo un misterio, porque jamás se hizo inventario de su cargamento. Según el ugetista Amaro del Rosal, había objetos valiosos y recursos financieros de la Generalitat catalana; piezas del tesoro Artístico Nacional, como las joyas de la Capilla Real de Madrid; una parte del tesoro de la catedral de Tortosa; objetos religiosos de la catedral de Toledo, como el famoso  «Manto de las cincuenta mil perlas de la Virgen del Sagrario»… Los sopletes esquilmadores arramblaron incluso con las alianzas matrimoniales empeñadas por gente modesta, además de con alhajas de la clase pudiente… pocos lugares con algo de valor se salvaron de aquel salvaje latrocinio.

El objetivo de este gigantesco expolio por parte de Negrín era acopiar todo el material susceptible de venta, con un objetivo que explicó él mismo en su correspondencia con Prieto a raíz de la apropiación por este del tesoro del Vita: se trataba de que los jefes se asegurasen los medios económicos más cuantiosos posibles para el caso de ser derrotados y tener que ir al exilio, como ocurrió».

Una parte exigua de esta riqueza se invirtió en ayudar a los refugiados en México ―la JARE (Junta de Auxilio a los Republicanos espaloles)―, ya que su mayor parte fue requisada por Indalecio Prieto, birlándosela a Negrín en el puerto mexicano de Veracruz, el 28 de marzo de  1939, cuando el barco fue desviado a Tampico. Con sus tesoros, Prieto y sus pretorianos vivieron con magnificencia hasta el fin de sus días.

El valor de los tesoros del Vita se ha estimado en unos 76 millones de euros actuales.

SANTIAGO CARRILLO:”El carnicero de Paracuellos”

SANTIAGO CARRILLO SOLARES es sin duda la figura más importante del comunismo español, por su trayectoria y por su larga vida, siendo desde 1960 hasta 1982 Secretario General del Partido Comunista de España (PCE).

Su militancia política dentro de partidos marxistas siempre se caracterizó por sus planteamientos revolucionarios, formando parte en sus inicios de la facción más extremista del socialismo, la acaudillada por Largo Caballero, de quien llegó a ser su delfín, y del que luego se distanció por considerarlo demasiado moderado. Desde la dirección del periódico Renovación (la revista de las juventudes socialistas, cuya secretaría General consiguió en 1934), a la que accedió en 1933,defendía su posición revolucionaria, extendiéndola en el seno de las Juventudes.

En la edición del 17 de febrero de 1934, y debajo de la cabecera, se publicó el «Decálogo del joven socialista», toda una incitación al terrorismo y a la violencia, en cuyos puntos 8, 9 y 10 explica sin tapujos su idea de la violencia revolucionaria:

8. La única idea que hoy debe tener grabada el joven socialista en su cerebro en que el socialismo sólo puede imponerse por la violencia, y que aquel compañero que propugne lo contrario, que tenga todavía sueños democráticos, sea alto, sea bajo, no pasa de ser un traidor, consciente o inconscientemente.

9. Cada día, un esfuerzo nuevo, en la creencia de que al día siguiente puede sonar la hora de la revolución.

10. Y sobre todo esto: armarse. Como sea, donde sea y “por los procedimientos que sean”. Armarse. Consigna: Ármate tú, al concluir arma si puedes al vecino, mientras haces todo lo posible por desarmar a un enemigo.

Participó activamente en el golpe de estado revolucionario de octubre de 1934. Posteriormente, tras un viaje a Moscú donde se sintió fascinado por la revolución bolchevique, participó activamente en la unificación de las juventudes socialistas con las juventudes comunistas, formándose  las JSU.

El 6 de noviembre de 1936, a la vez que las tropas nacionales se encuentran a las puertas a la capital, Santiago Carrillo se afilia al Partido Comunista de España. Nombrado consejero de orden público de la Junta De Defensa de la capital, tienen lugar las terribles matanzas de Paracuellos del Jarama, Aravaca y torrejón de Ardoz, las cuales se desarrollaron, sino con su planificación ―dado su cargo―, sí al menos con su consentimiento, sin que hiciera nada por defender la vida de los inocentes que fueron fusilados, dado que, debido a su cargo, difícilmente podría alegar desconocimiento de las masacres.

Solamente entre el 7 de noviembre y el 4 de diciembre de 1936 cerca de 5.000 hombres, mujeres y niños —fueron ejecutados 276 menores de edad, hasta 13 años— fueron sacados de diversas cárceles de Madrid y asesinados en Aravaca, Paracuellos y Torrejón de Ardoz, donde los habían llevado con la excusa de trasladarlos a otros lugares.

Según María del Pilar Amparo Pérez García, «La checa de Fomento había sido disuelta, formándose un Consejo de Policía ―según documentos oficiales―, presidido por los comunistas Santiago Carrillo y Segundo Serrano Poncela, a cuyo cargo quedó de un modo exclusivo el Orden Público en la capital abandonada por el gobierno rojo. El referido Consejo de Orden Público repartió a sus miembros entre las diversas cárceles de Madrid, y, tras una brevísima selección, que ya había sido comenzada por el disuelto Comité de Investigación Pública, fueron extraídos de las prisiones varios millares de presos de todas las edades, profesiones y condiciones sociales, que fueron asesinados por las Milicias de Vigilancia improvisadas por el gobierno rojo en Paracuellos del Jarama, Torrejón de Ardoz y otros lugares próximos a Madrid, donde reposan los restos de estas víctimas. Las órdenes que sirvieron para realizar estas extracciones aparecen firmadas por las autoridades de Orden Público».

La más sanguinaria fue la matanza de Paracuellos, cuyas cifras reales son objeto de discusión, pero desde luego están bastante por encima de las 2.500 víctimas que propone el pseudohistoriador Paul Preston, ya que solamente el 7 de noviembre fueron asesinados cerca de un millar de presos sacados de «la Modelo».

César Vidal propone una cifra cercana a los 5.000, y Ricardo de la Cierva —cuyo padre fue ejecutado en Paracuellos— afirma que fueron aproximadamente 10.000. Antonio de Izaga da la cifra de 8.534, y el siempre fiable Ramón Salas Larrazábal propone 8.300.

Según las investigaciones de Salas Larrazábal, hubo cerca de 8.500 víctimas, dato apoyado por Ricardo de la Cierva, cuyo padre fue fusilado en Paracuellos.

 Los autores de las masacres —que fueron las más crueles de toda la Guerra Civil— fueron milicianos a las órdenes de Santiago Carrillo, que por entonces era consejero de Orden Público, y eran conocidas por la Junta de Defensa de Madrid, bajo el mando del general Miaja, e instigadas y apoyadas por el socialista Ángel Gallarza, Ministro de la Gobernación.

Todos los historiadores coinciden a la hora de afirmar que tanto Santiago Carrillo como el general Miaja  y otras autoridades de la Junta de Defensa de Madrid y de la República estaban al tanto de las matanzas.

En las torturas y matanzas que se efectuaban en las checas tuvo un lugar destacado el sanguinario Santiago Carrillo, desde su cargo de responsable máximo del orden público en Madrid.

El mismo Paul Preston, es el pseudohistoriador de simpatías claramente izquierdistas, acusada sin ambages a Santiago carrillo de las Matanzas, afirmando que “Sus mentiras son tan infantiles, es una ridiculez decir que no sabía nada de los hechos”, alega Preston y explica que Santiago Carrillo era el responsable de Orden Público y nombró como director de Seguridad a Segundo Serrano Poncela, quien “organizó a diario las sacas”. “Es inconcebible que Carrillo no lo supiera y encuentro absurdo que durante todos estos años haya estado mintiendo”, alega Preston, el quien afirma que las ejecuciones de Paracuellos constituyen “la mayor atrocidad cometida en territorio republicano durante la Guerra Civil española”

Parte de las atrocidades cometidas por el pistolero comunista nos son conocidas gracias a los testimonios de Julián «El Estudiante», un joven que en el año 36 contaba con 14 años de edad y que, acuciado por el hambre, había llegado a formar parte de «los pioneros» ―miembros casi adolescentes de las checas― por hambre. 

Fue «muchacho de los recados» de las checas de Madrid ― llevaba, desde el despacho de Carrillo en la calle Pontejos, las listas de los que debían detener y asesinar―, por lo cual acompañó a Santiago Carrillo a algunas de sus «actividades», las cuales recogió en un documento que, fotocopiado, pasó de mano en mano durante bastantes años de la Transición, y cuyo contenido fue recogido en parte en un reportaje que apareció en El Alcázar en noviembre de 1977, firmado por Joaquín Abad.

Sus testimonios son escalofriantes,y apuntan directamente al genocida que tan tranquilamente tuvo un papel protagonista en la Transición:

Según explica en sus testimonios Julián «El Estudiante» ―que colaboró en la excavación de las zanjas de Paracuellos sin saber para qué se iban a utilizar―, llegó una furgoneta llena de gente. Los sacaron a gritos y los pusieron a todos delante de las zanjas. Salían sin calzado, con sangre en los pies, en la cara, apenas vestidos y sin objeto de valor alguno. Sin consideración, los mataron a todos, con metralletas y fusiles. Seguidamente los echaron a las zanjas y nos mandaron que cubriéramos con tierra los cadáveres. Debía ser la primera semana de noviembre cuando nos llegaron tres autocares con cientos de personas amontonadas. Yo no sabría calcular cuántos serían. Aquello fue horroroso. No paraban de matarlos y meterlos en las zanjas, mientras llegaban más autocares, con hombres. Todos eran fusilados y además machacados con fusiles en la cabeza. La escabechina fue tremenda. El mismo Santiago Carrillo los empujaba hasta la fosa con el pie; con algunos no podía y los arrastraba cogiéndolos de las piernas o de las manos.

[…] El 14 y 15 de noviembre, después de haber “peinado” Madrid varias veces, al objeto de que no quedara vivo ningún militar, citaron a los que quedaban en libertad en la Casa de la Moneda, bajo la excusa de liquidarles los haberes atrasados. Una vez dentro, los cuatro mil militares se dieron cuenta de que aquello estaba tomado. Habían caído en una trampa. Fueron trasladados en camiones hasta la D.G.S. (Dirección General de Seguridad), en la calle Infantas, y desde allí, a las cárceles habilitadas. A los pocos días fueron llevados a Paracuellos donde se les asesinó en masa».

«Uno de los días, en la “checa” de la calle Marqués de Cubas, en la tercera habitación del pasillo de la derecha, recuerdo cómo los milicianos le pegaban a un señor que estaba atado a una silla de madera con brazos. No sabía quién era ni porqué le daban guantazos en la cara hasta partirle el labio… Después de aquello, al amanecer, creo que fue el 24 de agosto, me montaron en un “forito”, ocho cilindros, muy viejo, y fuimos a la carretera de Fuencarral. Al rato, llegó un coche alargado de donde se bajaron cuatro milicianos, y el quinto, el jefe de las “checas”, que yo aún no conocía entonces. Vestía un tabardo marrón y unas botas. No tendría más de 23 ó 24 años: era Santiago Carrillo.

 Apearon a tres señores y una señora, les hicieron andar sobre la cuneta unos doce metros, y sin que yo me lo esperara, sacaron las metralletas y los mataron a los cuatro. Carrillo, que había dado la orden de ejecución, saltó a la cuneta y me dijo: “Pionero, estudiante, ven acá. ¿Sabes quién es éste?” ―Señalando a uno de los ejecutados que estaba tendido en el suelo en un charco de sangre―: este es el Duque de Veragua, el fascista número uno de España”, añadió Carrillo mientras sacaba una pistola de debajo del tabardo (que, recuerdo perfectamente, era del nueve largo), y disparó tres tiros sobre el cráneo del Duque, que ya estaba bien muerto.

Hecho esto, Carrillo vio en la mano del cadáver una sortija con brillantes que parecía de valor, y dirigiéndose al Guardia de Asalto Ramiro Roig, “El Pancho”, le ordenó: “¡Quítale el anillo!”. El otro empezó a tirar sin conseguir que saliera. “¡Córtale el dedo, leche!” ―reclamó Carrillo indignado―. El guardia sacó una navaja del bolsillo y destrozó la mano hasta que consiguió sacar el anillo, y se lo dio a su jefe. Recuerdo perfectamente que Santiago Carrillo, después de limpiar la sangre de la sortija, con broza que tomó del suelo, se la guardó en el bolsillo y, cogiéndome por encima del hombro, me subió en el Ford. Emprendimos viaje de regreso».

El Duque de Veragua, ya de edad avanzada, no había desarrollado  ninguna actividad política a lo largo de su vida. El móvil de su detención fue el robo, ya que antes de ser ejecutado fue obligado a transferir la propiedad de una finca que tenía en Toledo.

También tuvo un papel destacado en el terror de las checas. Otro testimonio de «El Estudiante» nos ilustra de cómo funcionaban las checas bajo las órdenes de Carrillo, en concreto la de Fomento, cerca de la estación de Atocha:  «Recuerdo que era de noche ―nos dice nuestro testigo― cuando llegamos. Bajamos a un sótano donde esperaban la llegada de Carrillo los chequistas Manuel Domínguez “El Valiente” y el Guardia de Asalto Juan Bartolomé. Allí estaba sentada una mujer joven, de unos treinta años o más, con la ropa a jironazos, casi desnuda, que no hacía más que llorar y suplicar que no la pegaran más. Llegó por fin al sótano Santiago Carrillo y dio al tal “El Valiente” la orden de quemarle los pechos, orden que éste cumplió utilizando un cigarro puro. La mujer suplicaba “por Dios” que el tormento cesase. Luego me dijeron que se trataba de una monja, Sor Felisa, del Convento de las Maravillas de la calle Bravo Murillo».

Pero crímenes de Carrillo no solo se circunscriben al fusilamiento y a la tortura de inocentes, solamente por el hecho de ser adversariospolíticos o mantener convicciones conservadoras y católicas, sino que también mostró una extrema crueldad en las numerosas purgas que efectuó dentro del PCE, en colaboración con no poca frecuencia con Dolores Ibárruri, eliminando con toda frialdad a aquellos militantes que le hacían sombra o que no compartían su línea de actuación. Esta depuraciones han sido recogidas por el mismo Paul Preston en su libro biográfico sobre Carrillo titulado «El zorro rojo», donde afirma queCarrillo se hizo con el control  del PCE no solo desprestigiando y acusando de colaboración con el franquismo a los disidentes, sino también acabando con su vida.

Preston cita al menos dieciséis casos de cuadros y militantes que murieron porque así lo decidieron los responsables del PCE, fundamentalmente en la década de los 40, mientras que otros dirigentes tuvieron el convencimiento de que se planeó su asesinato.

En este sentido, destacaron por su especial relevancia las purgas que efectuó dentro del maquis, muchos de cuyos mandos simplemente fueron “liquidados” por otros “camaradas” del partido por orden de la dirección, en circunstancias que el Partido Comunista nunca ha aclarado.

Entre los nombres propios de los forjados por Carrillo destacan Heriberto Quiñones, el primer reorganizador del PCE tras la Guerra Civil;  Jesús Monzón, impulsor de la Unión Nacional Española (UNE), del maquis y de la invasión del Valle de Arán; y Joan Comorera, secretario general del PSUC –rama catalana del PCE– durante todos ese periodo histórico.

En la lista de los asesinados hay que incluir a Gabriel León Trilla, Alberto Pérez Ayala, Pere Canals y Pascual Giménez Rufino ‘Comandante Royo’, todos ellos colaboradores de Jesús Monzón en la UNE y ejecutados entre 1944 y 1945. Más tarde y con los mismos métodos, caerían los responsables del maquis José Tomás Planas ‘Peque’ (Zona Centro),  Juan Ramón Delicado, Valentín Pérez, Francisco Corredor Serrano ‘Pepito el Gafotas’ y Francisco Bas Aguado ‘Pedro’ (Agrupación Guerrillera del Levante); Víctor García Estanillo ‘El Brasileño’, Teófilo Fernández  y Manuel Fernández Soto ‘Coronel Benito’ (Galicia) y los asturianos Baldonero Fernández Ladreda ‘Ferla’ y Luis Montero Álvarez ‘Sabugo’.

Según el trabajo de Paul Preston, la dirección del PCE tuvo dos instrumentos claves para llevar a cabo estos crímenes: uno eran los militantes adiestrados durante la II Guerra Mundial  por el NKVD (Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos), un precedente del KGB, y el otro era el aparato encargado de los pasos de frontera.

Un testimonio esclarecedor sobre estos crímenes es el de Francisco Martínez-López, a quien apodaban “El Quico”. Fue miembro del maquis, esa guerrilla que asesinaba igual a civiles que a militares, a mujeres que a hombres y a niños que ancianos.

En una carta dirigida al Partido Comunista, exigía que se hiciera autocrítica de las purgas ―en su lenguaje debemos traducirlo por asesinatos― que “La Pasionaria” y Santiago Carrillo ordenaron durante las décadas de los cuarenta y los cincuenta.Aseguraba que «estos asesinatos fueron cometidos en un contexto de depuración política»

Como escribió Enrique Líster, entre 1947 y 1951 “se venía aplicando el asesinato como método de dirección y de represión en el Partido” (Así destruyó Carrillo el PCE); “Carrillo y Antón ejercían un verdadero terror. Hubo camaradas que al pasar por los interrogatorios llegaron al borde de la locura, y algunos, ante las infames acusaciones que se les hacía, al suicidio” (¡Basta!).

Carrillo le confesó a la periodista María Antonia Iglesias que él nunca tuvo escrúpulos o remordimientos al ordenar matar incluso a los camaradas que se jugaban la vida en España, mientras él estaba en Francia o en Rumanía o en Corea del Norte: «En algún caso, yo he tenido que eliminar a alguna persona, eso es cierto; pero no he tenido nunca problemas de conciencia, era una cuestión de supervivencia».

En 1948, Carrillo visita a Tito con la petición de armas para la guerrilla; poco tiempo después, la dirección del partido, con la asistencia de Santiago Carrillo, se entrevista con Stalin a petición de éste. Stalin, ante los esfuerzos estériles de la guerrilla, aconseja la infiltración en los Sindicatos Verticales, considerándolos una organización de masas legal que los comunistas deben utilizar para combatir el franquismo.

NOS LLEGAN LAS PRIMERAS FELICITACIONES

Muy buenas tardes:

A través de publicaciones como EL DIESTRO, EL CORREO DE MADRID, MOVIMIENTO POR ESPAÑA, etc… les doy mis más sinceras gracias y la enhorabuena por la gran idea de la creación de la PLATAFORMA DE LUCHA ANTIMARXISTA. Por fin vamos a tener todos los españoles que creemos en la justicia y en la verdadera historia de España la Memoria de los que entregaron su vida por la Patria tanto en la guerra civil como en la División Azul. Todos deben de saber y conocer las atrocidades, genocidios y denigraciones que produjo el MARXISMO y no los que sólo quieren, através de la vergüenza denominada LEY DE MEMORIA Histórica que sólo la izquierda fue la que sufrió persecución y que eran los pobrecito de la película, muy al contrario, en mi caso provengo de una familia, tanto por padre como de madre, que sufrieron el TERROR Rojo, soy hijo e ahijado de combatientes de la Gloriosa División Azul (269 Regimiento de Infantería – 14 compañía antitanques) y mi madre, Toledana, estuvo en el interior del asedio del Alcázar de Toledo junto a mis tíos y mis abuelos, así que desde pequeño me narraron de primera mano las atrocidades de las hordas bochevique, así que mis padres, que Dios tenga en su Gloria, se estarán retorciendo en sus tumbas el pensar que los enemigos que destruyeron nuestra patria han vuelto sembrando y ya cosechando la semilla del odio y el rencor, típica de la podrida izquierda.

Hay un lema que dice: Un gobierno de Izquierdas hace a los ricos pobres, a los pobres en miserables y a los gobernantes en millonarios.. ESTE ES EL CASO DE LA ACTUAL ESPAÑA, gobernada por socialistas, comunistas, separatistas, terroristas y demás escoria y podredumbre de la sociedad.

Resumiendo, cuenten con mi apoyo cuanto ustedes necesiten de mi y a su entera disposición y estar informado de todas las actividades que realiza la plataforma.

Un saludo y reitero mi enhorabuena:

Steven Hallan….. Valencia (España)

MODELO DE MOCIÓN INDIVIDUAL A PRESENTAR EN AYUNTAMIENTOS

MOCIÓN QUE PRESENTA EL GRUPO MUNICIPAL ______EN EL AYUNTAMIENTO DE____________PARA SOEMETER A LA CONSIDERACIÓN DEL PLENO DE DICHO AYUNTAMIENTO LA RETIRADA DE SÍMBOLOS Y HONORES A LOS RESPONSABLES DE LOS CRÍMENES DEL COMUNISMO Y A LOS REPRESENTANTES GUBERNATIVOS DE LA II REPÚBLICA ESPAÑOLA, EN PRO DE LA CONCORDIA ENTRE ESPAÑOLES

El Grupo Municipal________ en el Ayuntamiento de _________, conforme a lo previstoen el Reglamento de Organización, Funcionamiento y RégimenJurídico de las Entidades Locales, deseaelevar al Pleno Municipal la siguienteMoción con el ánimo de que seadebatida y votadaen la sesión del próximodía_____________

La Resolución del Parlamento Europeo de 19 de septiembre de 2019, sobre la importancia de la memoria histórica europea para el futuro de Europa (2019/2819(RSP), en referencia a:

  • la Resolución 1481 de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, de 26 de enero de 2006, sobre la necesidad de una condena internacional  de los crímenes de los regímenes comunistas ; 
  • la Declaración de Praga sobre la Conciencia Europea y el comunismo adoptada el 3 de junio de 2008;
  • la Declaración conjunta realizada el 23 de agosto de 2018 por representantes del Gobierno de los Estados miembros en Conmemoración de las Víctimas del comunismo.

Recuerda que en el régimen comunista también se cometieron asesinatos en masa, genocidios y deportaciones que fueron los causantes de una pérdida de vidas humanas y de libertad en el siglo XX a una escala hasta entonces nunca vista en la historia de la humanidad,

Por lo cual se pide a todos los Estados miembros de la Unión que hagan una evaluación clara, y basada en principios, de los crímenes y de los actos de agresión perpetrados por los regímenes comunistas, condenando toda manifestación y propagación de ideologías totalitarias, como el nazismo y el estalinismo, en la Unión.

Durante la II República en España, comunistas adscritos al estalinismo condenado por la UE y responsables gubernativos ordenaron y/o cometieron asesinatos en masa, y de manera sistemática fueron asesinados por motivos religiosos:

– 13 obispos (Nieto, de Siguenza; Huix, de Lérida; Laplana, de Cuenca; Asensio, de Barbastro; Serra, de Segorbe; Basulto, de Jaén; Borras, de Tarragona; Estanaga, de Ciudad Real; Ventaja, de Almería; Medina, de Guadix; Irurita, de Barcelona; Ponce, de Orihuela; y Polanco, de Teruel).

– 4.184 miembros del clero secular, seminaristas incluidos.

– 2.365 religiosos.

– 283 monjas.

Cifras a las que hay que añadir los miles de personas laicas igualmente asesinadas por motivos religiosos, con lo cual la cifra de víctimas del genocidio católico se sitúa en torno a las 10.000.

A estas cifras hay que sumar las víctimas que fueron asesinadas por motivos políticos, y por otras motivaciones ―ajuste de cuentas, incautaciones, etc.―. Sobre los crímenes producidos durante la Guerra Civil española en la autodenominada zona roja (comunista), existe numerosa bibliografía con listado de víctimas incluido, con estimaciones que oscilan entre los 60.000 y 75.000 ciudadanos asesinados, resultando imposible determinar una cifra exacta.

Solamente en Madrid fueron asesinadas por el Frente Popular unas 17.000 personas (sólo en noviembre de 1936, 9.775 personas), siendo constantes “las sacas”, crímenes y juicios sumarísimos sin las debidas garantías, en las centenares de “Checas” repartidas por la capital, durante la contienda civil, en contra de toda legitimidad.

Personajes como Dolores Ibárruri (conocida como “La Pasionaria”), Indalecio Prieto ―creador del Servicio de Información Militar (SIM),  responsable de las Checas―, Largo Caballero (apodado “el Lenin español”, organizador de la revolución comunista de 1934, e instigador de la Guerra Civil), LluisCompanys (responsable de más de 8.000 asesinatos en Cataluña, la mayoría de católicos), Juan Negrín, Santiago Carrillo (responsable de la masacre de Paracuellos del Jarama)…, todos asesinos confesos, conservan hoy calles y monumentos en contra de lo que establece la Unión Europea, para escarnio, dolor y humillación de los familiares de muchas de sus víctimas, que no ven respetados sus derechos ni su memoria.

La perpetuación en los espacios públicos de estatuas, placas conmemorativas, rótulos de calles, etc. de personas responsables de muchos delitos contra los derechos humanos, aparte de incumplir la normativa europea, incumple igualmente la Ley de Memoria Histórica (Ley 52/2007 de 26 de Diciembre), en su artículo 2 (apartados 1 y 2) en el cual se «declara el carácter radicalmente injusto de todas las condenas, sanciones y cualesquiera formas de violencia personal producidas por razones políticas, ideológicas o de creencia religiosa, durante la Guerra Civil», apartado en el que hay que incluir consiguientemente las víctimas que padecieron persecución por parte de grupos adscritos al Frente Popular debido a sus ideas políticas conservadoras o a su práctica religiosa, persecución en cuya dirección destacaron las personas antes mencionadas, las cuales, además de ordenar y/o amparar la represión, hicieron claros llamamientos para provocar la Guerra Civil, como fue el caso de Largo Caballero e Indalecio Prieto.

La supresión de todos los vestigios que hacen referencia a las personas implicadas en la represión por parte del Frente Popular es un imperativo legal para respetar la memoria de los represaliados y sus descendientes, que serán por tanto acreedores a las indemnizaciones y reconocimientos que marca la citada Ley de Memoria Histórica, sin que proceda discriminar a estas víctimas por el motivo de pertenecer al bando vencedor. La retirada de toda simbología comunista de nuestros espacios públicos se debe entender «como expresión del derecho de todos los ciudadanos a la reparación moral y a la recuperación de su memoria personal y familiar» (Artículo 2, 1), evitando así la humillación de quienes fueron represaliados por la República y el Frente Popular.

Asimismo, en el Artículo 15 (Símbolos y monumentos públicos, apartado 1), se afirma que «Las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil…»). En este sentido, la permanencia en nuestros espacios públicos de homenajes y reconocimientos a un conjunto de personas pertenecientes al Frente Popular que alentaron y promovieron el desencadenamiento de la contienda y la represión de víctimas inocentes es un hecho que atenta contra el ordenamiento jurídico de la citada Ley, por lo cual deben ser exonerados de los espacios públicos.

Siguiendo la normativa de la resolución europea, y de acuerdo con los artículos ya citados de la Ley de Memoria Histórica de 2007, solicitamos la retirada de todos los reconocimientos y honores que homenajean__________________________, por los motivos que se detallan seguidamente:

(Exposición de motivos)

A la luz de lo expuesto, una democracia y una llamada «Ley de Memoria Democrática» no solo no puede amparar a una persona como___________________________rindiéndole homenajes y honores, sino que se debe borrar su memoria de nuestros espacios públicos, pues su actividad política jamás fue democrática, sino totalitaria, violando los derechos humanos.

Por lo expuesto, D./Dª____________________, Concejal del Grupo Municipal _____________, y en su nombre, someto a la consideración del Pleno la siguiente,

MOCIÓN

Primero.- Que por parte del Ayuntamiento de ________________, en el plazo de tres meses y a su costa, se proceda a la retirada de todos los vestigios existentes en los espacio públicos de este municipio que rindan homenaje a _______________________, en cumplimiento de la Resolución del Parlamento Europeo de 19 de septiembre de 2019 citada en la parte expositiva de la presente moción, y de los artículos citados de la Ley de Memoria Histórica 52/2007, bajo apercibimiento del ejercicio de las acciones legales que resulten procedentes, contra todos aquellos que se nieguen a cumplir las resoluciones europeas expuestas, acciones que podrían elevare a los organismos europeos competentes

Segundo.– El Pleno de la Corporación Municipal acuerda dar traslado de los presentes acuerdos: al Parlamento Europeo, al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, a la Delegación del Gobierno de España en _____________, y a la Federación Española de Municipios y Provincias.

En ______________, a ___, de _________________, de 2020

Fdo.