NERUDA, EL POETA DEL MAL: ODA A STALIN

Escrito por Javier Giral Palasí.

  ¿Desconocía el poeta Pablo Neruda que los comunistas habían convertido sus países en cárceles, o los más de 20 millones de asesinados por Stalin que Kruschev denunció ante el Soviet Supremo de la URRS una vez muerto el genocida?  Con indiferencia  del rastro  de muerte  que  iba dejando la ideología más terrorífica, Neruda siguió activo en la política del Partido Comunista hasta el final de su vida. El poeta chileno, tan vinculado al Frente Popular de la II República española, a la muerte de Stalin acaecida en 1953, le dedicó una  Oda al tirano rojo.

  Si ustedes se encontrasen una publicación con una Oda a Hitler sin duda les chocaría y les inquietaría, sería extraño que el mundo de la cultura que conocemos hubiera salvado a ese autor. Pero no sucede igual con los comunistas, a pesar  del  terror  rojo  cuantitativa y cualitativamente muy superior al de los nacional-socialistas. Sería razonable que si se ha mandado al nacional-socialismo al basurero de la Historia se hiciera lo propio con los apologistas del comunismo. Si bien en el caso de los intelectuales lo que se ha de valorar es fundamentalmente su obra artística, aunque no se haga igual con los intelectuales que apoyaron al bando nacional, que han sido desterrados de las escuelas, cuando no han podido hacerlo por su magnitud internacional, han silenciado sus inclinaciones políticas, como sucede con el franquista Dalí.

  Al chileno Neruda sin embargo le dieron el premio Nobel de Literatura en 1971, sin importar que fuera un comunista recalcitrante y estalinista hasta el final de sus días; un premio a una Obra en la que pueden celebrarse sus despolitizados poemas de amor, pero a quien no le falta el ataque directo a la conquista de América por España, agitando la leyenda negra en su Canto General.

  A continuación reproduzco algunos versos de Neruda, con los comentarios acertados que hizo José Ignacio del Castillo en un artículo de Libertad Digital, así que también los reproduzco, a modo de acotaciones a la lírica estalinista de Neruda…

  “A nadie se le escapa que Pablo Neruda fue un escritor políticamente comprometido. La palabra hasta suena bien, sobre todo si se oculta con quién, y para qué, fue el compromiso. Veamos la siguiente joyita:

“Unión Soviética, si juntáramos
toda la sangre derramada en tu lucha,
todo lo que diste como una madre al mundo
para que la libertad agonizante viviera,
tendríamos un nuevo océano

grande como ninguno
viviente como todos los ríos,
activo como el fuego de los volcanes araucanos.
En este mar hunde tu mano
hombre de todas las tierras,
y levántala después para ahogar en él
al que olvidó, al que ultrajó,
al que mintió y al que manchó,
al que unió con cien pequeños canes
del basural de Occidente
para insultar tu sangre,
Madre de los libres…”

  Supongo que los responsables del Premio Nobel de Literatura, los mismos que negaron el premio a Borges por recoger un galardón en el Chile de Pinochet, debieron valorar que bautizar a la Unión Soviética como Madre de los libres, que considerar a Occidente como un basural y que hacer un llamamiento al asesinato de todos aquellos que denunciaran el bolchevismo, significaban méritos extra a la hora de su elección. Si no, que se lo pregunten a Günther Grass, a José Saramago o a Dario Fo.

  Como no van a tener la oportunidad de escucharlos en las hagiografías que se avecinan para este aniversario, allá van estos versos, perla de la poesía de habla hispana:

“Stalinianos. Llevamos este nombre con orgullo.
Stalinianos. Es esta la jerarquía de nuestro tiempo.
En sus últimos años la paloma
La Paz, la errante rosa perseguida, se detuvo en sus hombros
y Stalin, el gigante, la levantó a la altura de su frente.
Así vieron la paz pueblos distantes.”

  Supongo que entre los pueblos benditos con la paz estaliniana a los que se refería Neruda se incluían Corea, Lituania, Letonia. Estonia, Rumania, Grecia, Bulgaria, Polonia o Finlandia. No seamos impertinentes. Seguramente se referiría a la paz de los cementerios.

  Para concluir, bueno será reproducir los infames, especialmente para las decenas de millones de sus víctimas, versos de “Las uvas y el viento”

“Junto a Lenin
Stalin avanza
Y así, con blusa blanca

Con gorra gris de obrero
Stalin,
Con su paso tranquilo
Entró en la Historia acompañado
de Lenin y el viento…”

  ¿Recuerda alguien dónde están los poetas que escribieron algo similar de Hitler o Mussolini? ¿Recibiendo homenajes y recuerdos o en el estercolero de los olvidados? En fin, descansen en paz los tres –Lenin, Stalin y Neruda–. Tanta “gloria” se llevaron como paz nos dejaron.”

MIGUEL HERNÁNDEZ, EL POETA QUE ARENGABA A MATAR SIN PIEDAD

Escrito por Javier Giral Palasí para el libro “Contra la Manipulación de la Izquierda”.

  Miguel Hernández, poeta al servicio del Partido Comunista en el Ejército Popular durante la Guerra Civil Española, quien en sus poemas glorificaba a la Rusia de Stalin y a la dictadura del proletariado. Siendo comisario político arengaba a los milicianos a matar sin piedad, pero siempre desde la retaguardia y a salvo. Fue autor de versos tan elocuentes contra el jefe de la oposición y de tan elevada profundidad poética como los siguientes:

  “MANDADO QUE MANDO A DON GIL DE LAS CALZAS DE CEDA, a ese que lleva robles a las espaldas del Gil y a las del corazón caca.

Al Gil, gili, gilipo, gilipolla,
campana sin metal y sin badajo,
mando un millón de veces al carajo,
pues tanto pus episcopal apoya.

Su estupidez de carne de cebolla,
su ensotanada hiel, su alma de ajo
y su cara de culo y de gargajo
han de ser más quemados que fue Troya.

Vete, mariconazo: se te ha visto
bajo los pantalones el roquete
y bajo la mirada el ano hambriento.

Algún día estarás, me cago en Cristo,
dentro del purgatorio de un retrete
enunciando la mierda con tu aliento.”

  Puede apreciarse la agudeza de las figuras literarias dirigidas al que fuera presidente de la CEDA, José María Gil Robles, que subió a las cumbres de la lírica de Miguel Hernández calificado de “mariconazo” tras ganar las elecciones de 1933. Por no hablar de las blasfemias tan irrespetuosas como el sonoro “me cago en Cristo”, muy propio de aquellos años de persecución religiosa.  A ver si les gusta más estos versos, extraídos de un poema dedicado a la “democrática” URSS de Stalin:

  “Ah, compañero Stalin: de un pueblo de mendigos
has hecho un pueblo de hombres que sacuden la frente,
y la cárcel ahuyentan, y prodigan los trigos,
como a un inmenso esfuerzo le cabe: inmensamente.”

  La izquierda ha hecho de Miguel Hernández uno de sus iconos antifranquistas, pues pasó por la cárcel de Ocaña, lo que oculta esa misma izquierda, con Alberti a la cabeza y con Neruda entremedias, es que estos ilustres comunistas no incluyeron al poeta de Orihuela entre las personalidades que habían de recibir protección diplomática en cuanto las tropas nacionales entrasen en Madrid, pues en vida de Miguel Hernández sus compañeros, como Cernuda, le dedicaron un profundo desprecio, negándole la condición de artista.

  Pero el colmo de la tergiversación es que últimamente se dice, o se da a entender, que este poeta fue fusilado por el ejército  nacional,   sin  embargo  aunque  fue condenado a muerte más tarde se le indultó a una condena a 30 años por sus actividades como propagandista y comisario del Partido Comunista. Y de no haber fallecido en una enfermería de la prisión alicantina y de tuberculosis en 1942, Miguel Hernández sólo hubiera cumplido 5 o 6 años de cárcel, gracias a las diferentes amnistías aplicadas por el franquismo y de las que se beneficiaron la inmensa mayoría de presos.

RAFAEL ALBERTI, EL TORTURADOR DURANTE LA GUERRA CIVIL

Escrito por Javier Giral Palasí para el libro “Contra la Manipulación de la Izquierda”. 

  En agosto de 2009, el Mundo entrevistaba al religioso Antonio Hortelano a sus 90 años de edad. Le habían diagnosticado un cáncer terminal, le quedaba un mes de vida y estaba a punto de publicar las memorias de su dilatada existencia como agente secreto del Vaticano y del Mossad. Al referirse a Alberti dijo: “Metía a los prisioneros en cabinas de teléfonos con las paredes electrificadas con alta tensión”.

  Unas declaraciones que no nos extrañan, pues van en la línea de lo que se ha venido sabiendo de Rafael Alberti en los últimos años sobre su papel en la Guerra Civil Española. Basta recordar que este poeta fue Secretario político de la Alianza de Intelectuales Antifascistas, cuyo trabajo fue más allá del “ámbito cívico-cultural” y de las labores de propaganda, como afirmaba el poeta comunista que siempre militó en el PCE, sino que más bien se ocupó personalmente de la represión de muchos intelectuales, y no sólo intelectuales, que no habían cometido ningún delito salvo el no simpatizar con la revolución del Frente Popular.

  La llamada Alianza de Intelectuales Antifascistas en agosto de 1936 dio paso al Comité de Depuración formado por Maroto, Luengo, Abril y el propio Rafael Alberti, cuya labor era “depurar” a todos los personajes del mundo de la cultura que considerase aquel comité sanguinario, basta recordar que consideraban “fascistas” a todos los que no fueran izquierdistas. Para saber cómo actuaban los defensores de la “cultura, la libertad y la democracia” de estos Comités de depuración basta leer la carta que el profesor Manuel García Morente publicó en París el 23 de octubre de 1936 después de escapar de Madrid:

  “A poco supe confidencialmente que se había constituido una comisión de depuración (tal era la palabra usada) al profesorado de Universidad. Esa comisión propuso la cesantía de varios catedráticos de la Facultad de Filosofía y Letras. La lista iba encabezada con mi nombre. Los comisionados consideraban urgente el sacrificio de mi persona. En virtud de la comisión llamada depuradora, mi nombre iba a ser publicado como cesante y mi persona entregada a las ruines pasiones de los asesinos; hube de pensar en la necesidad de abandonar Madrid”.

  Este poeta, Rafael Alberti, tan venerado por los gili-progres de la “desmemoria histérica”, tuvo una columna en el periódico ABC incautado por el Frente Popular, que se llamaba nada más explícito que “A paseo”, con lo que en la España revolucionaria entonces significaba,  en ella se indicaba los intelectuales que habían de ser apartados y asesinados.

  Más sentido fue el testimonio de Alfonso Ussía, ante el silencio pasmoso del rebaño de la actual inquisición artística sobre las declaraciones respecto a Rafael Alberti del religioso-espía, Antonio Hortelano. Ussía añadió como el poeta gaditano no movió ni un dedo para sacar de la cheka y salvar la vida a su abuelo, el intelectual Pedro Muñoz Seca, a pesar de los constantes requerimientos de su hermano, Vicente Alberti, y que tenía amistad con la familia Muñoz Seca pues también era del Puerto de Santa María.

  Para rematar este artículo veamos el “espíritu democrático” de Alberti leyendo unos versos dedicados al genocida Stalin, que como todo el mundo sabe era otro demócrata de toda la vida, además de un defensor de las libertades y del género humano. Dice así:

“José Stalin ha muerto

Padre y maestro y camarada

Quiero llorar, quiero cantar

Que el agua clara me ilumine

Que tu alma clara me ilumine

En esta noche que te vas”

Rafael Alberti

PRESENTACIÓN DE LA PLATAFORMA

El próximo día 28 de febrero, en el Centro Gallego de Madrid (sito en la calle Carretas, 14 – 3º) tendrá lugar el acto de presentación de la PLATAFORMA CONTRA LA APOLOGÍA DEL MARXISMO, cuyo objetivo primordial es exigir la retirada de los espacios públicos de toda España de todos los vestigios del comunismo, que en forma de nombres de calles, placas, monumentos, fundaciones, centros de enseñanza, etc. ensalcen la figura de personajes vinculado al marxismo que cometieron fechorías y crímenes durante la República y la Guerra Civil, protagonistas de lo que se viene llamando El Terror Rojo.

Esta Plataforma ―constituida con arreglo a una iniciativa de la Asociación Española de Abogados Cristianos y apoyada por un grupo de historiadores y otros colectivos―, argumenta su exigencia en la resolución común aprobada por el Parlamento Europeo el pasado 18 de septiembre, en la cual se condena expresamente los crímenes cometidos por los comunistas en toda Europa sin excepción.

Asimismo, es de hacer notar que la pervivencia de la apología del marxismo en espacios públicos atenta contra la misma Ley de Memoria Histórica española de 2007, en concreto a su artículo 2 (apartados 1 y 2), y al Artículo 15 (Símbolos y monumentos públicos, apartado 1).

Otros de sus objetivos son demandar la ilegalización de todas las asociaciones y partidos políticos que hacen apología del marxismo o sean de inspiración marxista, y exigir que se estudien en los planes de enseñanza los crímenes del marxismo.

La Plataforma también está elaborando mociones para presentar a los grupos municipales interesados en la causa, con el fin de que sean debatidas y votadas en los Plenos municipales con vistas a la retirada de los vestigios marxistas en el municipio. Estos documentos podrán descargarse próximamente en su página web.

En el caso de que no haya ninguna concejalía que presente la moción, o en el caso de que ésta sea rechazada en el Pleno, la moción pasará inmediatamente a convertirse en denuncia, entrando ya en el plano judicial, para lo cual el ciudadano o los ciudadanos que estén llevando el caso deberán ponerse en contacto con ABOGADOS CRISTIANOS, que se harán cargo de llevar adelante la denuncia, que podrá ser anónima.

La Plataforma hace un llamamiento a toda la ciudadanía a colaborar con esta iniciativa, cuyo objetivo es sacar a la luz el Himalaya de crímenes del Terror Rojo, y esclarecer la verdad de nuestra historia.

ASUNTO: Presentación – PLATAFORMA CONTRA LA APOLOGÍA DEL MARXISMO

DIA Y HORA: viernes 28 de febrero a las 18:30 horas

LUGAR: Centro Gallego de Madrid (calle Carretas, 14 – 3º)

Contacto:

Plataforma contra la apología del Marxismo
Email: plataforma.antimarxismo@gmail.com
Twitter: @P_antimarxismo